Una noche que los vecinos de El Cambray II nunca olvidarán

Esta pareja relató cómo fue la noche en que se produjo el alud sobre El Cambray II. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)

Esta pareja relató cómo fue la noche en que se produjo el alud sobre El Cambray II. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)

La noche del pasado jueves se esperaba una noche común y tranquila entre los vecinos de El Cambray II, en Santa Catarina Pinula. Cerca de las 22 horas un fuerte estruendo asoló la zona y dejó el área sin luz. En una de las casas del sector residencial, Luis Berganza decidía irse a acostar mientras que su esposa Tania Montoya terminaba de ver la novela. Su perra Beba descansaba sobre el suelo. 

"Salimos a ver que pasaba y empezamos a escuchar los gritos de las personas. El cerro se les había venido encima de sus casas", recordó Tania mientras veía que su casa se había quedado a unas cuadras del derrumbe.

Rápidamente comenzaron a socorrer a los heridos con la ayuda de los estudiantes que llegaban de Santa Catarina Pinula y que ya no encontraron su casa tal cual la habían dejado.

Se escuchaban gritos de terror, de pánico, de desesperación, de impotencia de no poder ir a ver a su familia porque estaban enterradas.
Tania Montoya
, vecina afectada

Con la intranquilidad de que el cerro volviera a colapsar, Luis y Tania han seguido en su casa durante los días que continúan las labores de rescate manteniendo sus puertas abiertas para acoger a bomberos y operarios de rescate.

Luis y Tania viven en una casa sencilla y económica. Nunca se imaginaron que pasara algo similar a la tragedia de El Cambray II. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)
Luis y Tania viven en una casa sencilla y económica. Nunca se imaginaron que pasara algo similar a la tragedia de El Cambray II. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)

Desde esa noche de la tragedia, varios grupos de bomberos han dormido en su casa y utilizado su sanitario. Sin embargo, a pesar de su solidaridad y su colaboración, no han recibido insumos para poder satisfacer sus propias necesidades y las de sus nuevos "inquilinos", y sus reservas se están agotando.

Además en el tejado de su casa se instaló un operativo del Ministerio de Comunicaciones que se abastece con su energía y que se comprometió a reintegrarles la factura de este mes, ya que ahora la familia no atraviesa un buen momento económico para que se le dispare el consumo eléctrico.

Q175,000
costaba la vivienda al contado en 2013.

Ellos son conscientes de que si salen de su casa el cordón de seguridad no les va a dejar regresar a por sus pertenencias hasta que terminen las labores de rescate. Por ese motivo se niegan a abandonar sus casa y permanecerán ahí hasta que encuentra una nueva ubicación.

"Con el comportamiento que están teniendo las autoridades son señales de que quieren que nos vayamos de aquí", criticó el esposo.

Una nueva oportunidad

La vida está dando una segunda oportunidad a esta familia que llevaba viviendo dos años y medio en El Cambray II después de su enlace matrimonial.

La cercanía a la ciudad y el precio de la zona les ayudó a decidirse por vivir en el sector. Además en todo momento fueron conscientes de que su casa era de alto riesgo y por eso no se habían decidido comprar y continuaban viviendo de alquiler. No obstante su mayor temor era el desbordamiento del río Pinula, que transcurre a escasos metros de su terraza, nunca un deslave.

Teníamos pensado mudarnos de El Cambray pero unos atranques económicos nos estaba impidiendo hacerlos.
Tania Montoya
, vecina afectada

"Tono Coro aprobó y permitió la construcción de este residencial. Aún ellos tenían sopesado que la corona del cerro había sido un antiguo basurero que fue apelmazándose hasta la fecha", señaló Tania.

Según comentaron, la planificación y las estructuras de las viviendas del condominio fue replicado de las conocidas como "casas de chocolate" del empresario fallecido Joe Habib.

Ahora en frío y asimilando todo lo vivido en los últimos días, son conscientes del peligro que han corrido y de lo cerca que han estado de ser soterrados por el cerro.

Momentos que siempre tendrán guardados en su retina por el impacto que generó en sus vidas las muertes de sus vecinos. Momentos que incluso les costó describir y expresar con palabras, porque todas se quedaron cortas para lo que les tocó vivir.

07 de octubre de 2015, 11:10

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