Para Adam y Tanya la vida no es igual desde que nació su hija, llamada Honey-Rae, ahora de año y medio. La pequeña nació con grandes marcas de color rojo en la parte derecha de su cuerpo, las cuales le acompañarán toda la vida. La familia inglesa originaria de Grimsby tomó una decisión con la que muchos padres se sentirán identificados.
Los padres de la pequeña decidieron un día tatuarse. La iniciativa la tomó Tanya cuando escuchó a otro matrimonio comentar sobre su pequeña cuando esta jugaba llevando unos pantalones cortos. Ese día Tanya confirmó que la gente causa daño sin siquiera tomarlo en cuenta. Y si esto pasa con personas mayores, los niños en el entorno de su hija pueden llegar a ser una situación que afecte el entorno familiar.
La sesión de tatuajes duró apenas cuatro horas y durará toda la vida, esto permitirá a la pareja estar más identificada con la situación de la pequeña Honey-Rae. Saben que con esta acción su hija estará más segura, ya que teniendo ellos las mismas manchas que cubren medio cuerpo de la pequeña todo será más fácil de llevar.

El tiempo por ahora pasa sin sobresaltos para la niña, pues no tiene la edad para entender el significado de lo que han hecho sus padres. Ella parece encantada con esta acción: "Se acerca a nosotros, toca los tatuajes y luego toca sus propias marcas", comenta su madre y sabe que han tomado la decisión correcta.
"Con esto mi pequeña será más feliz y no se verá distinta", asegura. Este es el objetivo que muchos padres comparten en todo el mundo: ver felices y realizados a sus hijos, sin importar lo que se tenga que realizar.
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TOMADO DE: ABC.ES




