El relato de los bomberos que intentaron salvar a Alex

César Aroche es uno del os bomberos voluntarios que atendieron la emergencia del niño ahogado en el Liceo Javier. (Foto: Fredy Hernandez/Soy502)

César Aroche es uno del os bomberos voluntarios que atendieron la emergencia del niño ahogado en el Liceo Javier. (Foto: Fredy Hernandez/Soy502)

La noche del martes 29 de marzo una llamada entró al 122 de los Bomberos Voluntarios cuando el reloj marcaba las 19 horas con 10 minutos. De la 10a compañía, ubicada en la zona 11, salían Mario González y César Aroche para atender la emergencia. El reporte indicaba que se trataba de un niño ahogado en el Liceo Javier.

Arribaron a la escena cinco minutos después con la sirena abierta. Un alumno, que no se identificó, les hizo el encuentro indicándoles la ubicación de la piscina. “Ya habían ahí unidades de los bomberos municipales y nosotros nos unimos como fuerzas voluntarias al rescate”, recuerda González.

González pertenece al cuerpo de “Hombres Rana”, una unidad especializada en rescates marítimos. Ha dedicado 31 años de su vida al salvamento en playas y costas, a aplicar primeros auxilios a ahogados y localizar cuerpos desaparecidos en el agua.

Una unidad de los bomberos voluntarios de la 10ma compañía fue asignada para cubrir la emergencia. (Foto: Fredy Hernandez/Soy502)
Una unidad de los bomberos voluntarios de la 10ma compañía fue asignada para cubrir la emergencia. (Foto: Fredy Hernandez/Soy502)

La piscina techada era tenuemente iluminada por los postes de luz aledaños al edificio, dentro no había ningún bombillo o lámpara encendido. “No estaba completamente oscuro. Al entrar se miraba el fondo de la piscina” comenta Aroche, bombero de 34 años de experiencia.

En un instante, González divisó la sombra del cuerpo del estudiante hundido hasta el fondo de la piscina boca abajo. Se quitó la camisa y se lanzó con las botas puestas al agua. Le bastaron 30 segundos para sacar a Edward Alexander Aldana Fuentes y ponerlo en la orilla.

La escena la presenciaron guardias de seguridad, conserjes, algunos docentes y Carlos Ernesto Aldana, padre del joven, quien tenía sus ropas empapadas pues habría intentado rescatar a su hijo sin éxito.

Nos dijeron que el papá del estudiante ya se había tirado a la piscina a intentar rescatar a su hijo, pero eso no nos consta
César Aroche
, Bombero

Los rescatistas se precipitaron a darle los primeros auxilios al joven. Le aplicaron reanimación cardiopulmonar (RCP) de 25 a 30 minutos, sin embargo, no hubo respuesta. Era demasiado tarde para el estudiante de 13 años de edad. 

“A mi me impresionó mucho que el padre hubiera estado ahí”, asegura González. “El me pedía que lo reviviera, pero ya no se podía hacer nada”, lamenta. El cuerpo, vestido únicamente con una calzoneta tipo shorts, quedó tendido sobre la orilla de la piscina a esperar que llegaran autoridades de la Policía Nacional Civil (PNC).   

El cuerpo que se hunde

Los bomberos consultados aseguraron que no pudieron determinar cuánto tiempo llevaba bajo el agua. No obstante, por su experiencia, González considera que “llevaba un buen tiempo sumergido”. En la escena les indicaron que el cuerpo llevaba una hora bajo el agua, aunque el hombre rana considera que pudo ser más.

El cuerpo no estaba rígido, y se encontraba expulsando agua, lo que indica que llevaba bastante sumergido
Mario González
, bombero Voluntario.

Por su parte, Aroche explica que una de las razones por las cuales no encontraban al niño era debido a que el cuerpo se había hundido cuando murió ahogado. El rescatista aclara que, aunque es una idea muy generalizada, las personas que fallecen de esta forma no flotan inmediatamente, generalmente pasan alrededor de tres días antes que esto suceda.

Con la llegada de las autoridades los bomberos se retiraron y la escena quedó a disposición de la PNC y el Ministerio Público. El reporte de la 10a compañía de bomberos voluntarios hace constar que la diligencia terminó cerca de las 21:30 horas.

02 de abril de 2016, 16:04

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