Volkswagen se prepara para revisar millones de autos trucados

 VW está "confrontada a la mayor prueba de su historia", admitió su nuevo presidente, Matthias Müller, en su primer mensaje a los directivos del grupo.

 VW está "confrontada a la mayor prueba de su historia", admitió su nuevo presidente, Matthias Müller, en su primer mensaje a los directivos del grupo.

Volkswagen desveló el martes nuevas cifras sobre sus motores trucados, así como un "plan de acción de gran envergadura" para revisar millones de autos afectados.

"Los propietarios de esos coches serán informados en las próximas semanas y meses", indicó el gigante automovilístico en un comunicado.

"Todas las marcas afectadas abrirán páginas internet nacionales, donde los clientes podrán seguir la evolución de los acontecimientos", añadió.

El fabricante alemán, que hasta el estallido del escándalo era el segundo vendedor de autos en el mundo, posee en total doce marcas.

La semana pasada reconoció haber equipado unos 11 millones de vehículos en todo el mundo con un software capaz de falsear los resultados en un test de contaminación de los motores diésel.

La trampa afecta sobre todo a la propia Volkswagen, con cinco millones de coches. Luego hay 2,1 millones de berlinas de alta gama de Audi, 1.2 millones de la checa Skoda y 1.8 millones de vehículos utilitarios de Volkswagen.

Junto a los 700,000 de Seat, suman 10.8 millones de vehículos afectados. Teóricamente las marcas de lujo, como Porsche, Lamborghini y Bentley, no están involucradas en la manipulación.

El escándalo provocó la renuncia de su presidente, Martin Winterkorn, y derrumbó las acciones de VW en la Bolsa de Fráncfort. En los últimos diez días, la descapitalización totalizó 29,000 millones de euros (33,000 millones de dólares). 

No hay ninguna justificación para el engaño y la manipulación
Martin Winterkorn
, ex presidente de Volkswagen

La empresa enfrenta además la perspectiva de multas de hasta 18,000 millones de dólares en Estados Unidos y de incalculables costos ligados a las demandas judiciales y a los gastos de desinstalación del dispositivo fraudulento, sin mencionar una eventual reducción de ventas debido a una erosión de imagen.

VW ya reservó 6,500 millones de euros para afrontar las operaciones de adecuación de los motores, aunque para algunos analistas esa suma será considerablemente mayor.