Astronautas de EE.UU. y Rusia vuelven a tierra tras misión conjunta

El cosmonauta ruso Serguéi Riazanski sonríe tras el aterrizaje del módulo de descenso de la nave rusa Soyuz TMA-10M, en Zhezkazgán, en las estepas de Kazajistán. (Foto: EFE)

El cosmonauta ruso Serguéi Riazanski sonríe tras el aterrizaje del módulo de descenso de la nave rusa Soyuz TMA-10M, en Zhezkazgán, en las estepas de Kazajistán. (Foto: EFE)

El astronauta estadounidense de la NASA Mike Hopkins y sus compañeros de la agencia espacial rusa Oleg Kotov y Sergey Ryazanskiy aterrizaron hoy con éxito en Kazajistán a bordo de una nave rusa Soyuz tras 166 días en órbita en la Estación Espacial Internacional (EEI), informó la NASA en un comunicado.

Estos son tres de los seis astronautas rusos y estadounidenses que desarrollan labores de mantenimiento en una misión conjunta a más de 385 kilómetros de las tensiones crecientes entre sus respectivos Gobiernos por la intervención rusa en la península ucraniana de Crimea.

Bajo el mando del Kotov, la trigésimo octava tripulación de la EEI incluye a sus compatriotas Mijail Tyurin y Sergei Ryazanskiy, a los estadounidenses Ric Mastracchio y Michael Hopkins y al japonés Koichi Wakata.

Los tres astronautas que han vuelto la tierra cederán paso a la trigésimo novena tripulación, que estará al mando del japonés Wakata, en el puesto orbital desde el 7 de noviembre.

Los astronautas que han vuelto hoy a la tierra llegaron al puesto orbital, un proyecto de 100.000 millones de dólares en el que colaboran 15 países.

Un helicóptero ruso MI-8 aterriza en el Aeropuerto de Karaganda (Kazajistán) para participar en el rescate de los tres tripulantes de la nave rusa Soyuz TMA-10M. (Foto: EFE)
Un helicóptero ruso MI-8 aterriza en el Aeropuerto de Karaganda (Kazajistán) para participar en el rescate de los tres tripulantes de la nave rusa Soyuz TMA-10M. (Foto: EFE)

Ajena a los desencuentros entre sus Gobiernos, la cooperación de Rusia y Estados Unidos en la misión de la EEI se hizo más estrecha desde julio de 2011, cuando concluyó la última misión de un transbordador espacial estadounidense.

Los "shuttles", que habían iniciado sus misiones en abril de 1981 y cuya historia quedó marcada por la destrucción de dos naves y la muerte de 14 astronautas, fueron vehículos decisivos para la construcción de la EEI.

Durante tres décadas los transbordadores llevaron al espacio las porciones de vigas, los módulos de habitación y laboratorios, los equipos y los suministros que han permitido la presencia de humanos en el espacio de forma permanente.

Desde que EE.UU. terminó las operaciones de transbordadores, la mayor parte de los traslados de tripulantes, equipos y suministros se ha hecho con las naves Soyuz rusas.

El Gobierno de EE.UU. inició la privatización de la exploración espacial, y dos firmas ya han fabricado y probado cápsulas capaces de llevar materiales a la EEI, pero el transporte de las personas sigue dependiendo de las naves rusas.

Si ocurriera alguna emergencia en la EEI que forzara la evacuación de los tripulantes, el "bote salvavidas" sigue siendo la Soyuz atracada en uno de los módulos, tanto para rusos como para estadounidenses, y también para los astronautas de otros países que participen.

Ambas potencias iniciaron su carrera espacial en el marco de su competencia militar por la supremacía global desde la década de 1950, pero ya en 1975 dieron un paso decisivo hacia la cooperación cuando la nave soviética Soyuz 19 se encontró y acopló con la estadounidense Apollo.

Independientemente de cómo evolucione la crisis de Crimea, el estadounidense Steve Swanson y los rusos Alexander Skyortsoy y Oleg Artemyev viajarán el próximo 13 de marzo al lugar de lanzamiento en Baikonur donde completarán su instrucción y pasarán a ser la trigésimo novena tripulación de la EEI. Eso ocurrirá el 25 de marzo, a bordo de una nave Soyuz TMA-12M. 

 

11 de marzo de 2014, 07:03

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