Conoce la inspiradora historia de Diego Macario, quien pasó de barrer en una imprenta a fundar Estilo Digital. Descubre cómo su constancia lo llevó a crear una empresa de impresión referente en el país.
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A los 15 años, Diego Armando Macario Monzón tuvo su primer acercamiento al mundo de la impresión. Su primer trabajo fue en una empresa dedicada a elaborar mantas y material publicitario.
Aunque comenzó realizando tareas como barrer, observaba con atención el funcionamiento de las máquinas. En medio de aquella rutina nació un sueño: algún día tener su propio equipo de impresión.
En 2020 decidió convertir esa ilusión en realidad. Con sus ahorros y el apoyo de su esposa adquirió su primera impresora.

El inicio estuvo marcado por dificultades, pues la llegada del equipo se retrasó debido a las restricciones provocadas por la pandemia, mientras Diego debía responder por el crédito adquirido para realizar la inversión.
La espera terminó y ese mismo año comenzaron a llegar los primeros trabajos. Para Diego, aquel momento confirmó que la perseverancia y la fe podían abrir camino en medio de las dificultades.
"Los tiempos de Dios son perfectos", recuerda. Así comenzó a construir Estilo Digital, un emprendimiento que poco a poco pasó de ser una iniciativa personal a convertirse en una empresa.

Seis años después, aquella primera impresora dio paso a equipos especializados para realizar trabajos de gran formato y producir diferentes materiales publicitarios.
Durante este año, Estilo Digital también adquirió maquinaria de alta tecnología para mejorar la calidad y ampliar su capacidad de trabajo. La inversión representa un nuevo paso dentro del proceso de crecimiento y permite al negocio responder a una mayor demanda.
Su formación fue principalmente empírica, basada en la experiencia cotidiana y en la necesidad de resolver cada nuevo desafío que aparecía en el negocio.

No estudió formalmente diseño gráfico ni realizó cursos especializados. Sus conocimientos fueron adquiridos mediante la observación y la práctica, aprendiendo de cada trabajo y buscando mejorar los procesos.
El crecimiento del negocio también ha generado oportunidades para otras personas. Actualmente, seis colaboradores forman parte del equipo de trabajo y participan en el desarrollo de los diferentes proyectos publicitarios.
Para Diego, esto representa el crecimiento de un sueño que ahora también genera empleo y oportunidades para otras familias.

En este camino, el respaldo de su esposa ha sido fundamental. Su apoyo estuvo presente desde la adquisición de la primera máquina. A ello, Diego suma la confianza en Dios y la perseverancia como elementos que le han permitido mantenerse firme ante los momentos complicados y continuar apostando por su proyecto.
Para el emprendedor, cada etapa ha dejado una enseñanza. Desde observar las máquinas cuando apenas comenzaba a trabajar hasta tomar decisiones para invertir en tecnología, el proceso ha estado acompañado por la disposición de aprender y asumir nuevos retos.

Esa experiencia también le ha permitido comprender que el crecimiento empresarial requiere paciencia, responsabilidad y constancia.
La historia de Estilo Digital comenzó con un joven que observaba las máquinas y soñaba con tener una propia. Hoy, Diego Armando Macario Monzón dirige una empresa que apuesta por la tecnología, el aprendizaje constante, la calidad del servicio y la generación de empleo.



