Largas suspensiones por problemas de derecho de vía retrasaron el Anillo Regional, cuyas obras reactivadas culminarán entre julio de 2027 y marzo de 2028.
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El Anillo Regional fue planteado hace más de una década como una alternativa para conectar distintos departamentos sin que todo el tránsito tenga que pasar por el área metropolitana.
El proyecto contempla unos 402.8 kilómetros y busca beneficiar a 58 municipios de estos ocho departamentos:
Guatemala
- El Progreso
- Jalapa
- Jutiapa
- Santa Rosa
- Escuintla
- Sacatepéquez
- Chimaltenango
Aunque durante los últimos años varios de sus tramos han presentado suspensiones, problemas con derechos de vía y procesos administrativos, el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) reporta que cinco proyectos se encuentran actualmente en ejecución o fueron reactivados recientemente.
"Actualmente hay 5 tramos en ejecución con trabajos de campo en distintas etapas constructivas, siendo el tramo VIII el que presenta mayor avance por llevar más tiempo de ejecución. En cuanto a los otros tramos, estos fueron reactivados recientemente por esta administración", informó el CIV
- Tramo I: CA-09 Norte, Sanarate-Sansare, El Progreso
- Tramo VI (Fase I): CA-01 Oriente-El Obrajuelo, Villa Canales
- Tramo VI (Fase II): CA-01 Oriente-El Obrajuelo, Villa Canales
- Tramo VII: El Obrajuelo, Villa Canales-Guanagazapa, Escuintla
- Tramo VIII: Guanagazapa-Escuintla, Escuintla

¿Qué está avanzando actualmente?
De acuerdo con el informe del CIV actualizado a julio de 2026, los cinco tramos mencionados suman 71.27 kilómetros, equivalentes a aproximadamente 17.7% de los 402.8 kilómetros contemplados para el Anillo Regional y el monto contractual conjunto de estos proyectos asciende a Q4 mil 81.1 millones.
El tramo que presenta el mayor avance físico es Guanagazapa-Escuintla, con 17.2 kilómetros y un avance de 65.27%. Su avance financiero llega a 59.34%, equivalente a Q417.9 millones.
Además, el proyecto contempla la ampliación a cuatro carriles de las rutas RD-ESC-09 y CA-2 Oriente y, actualmente, se trabaja en la colocación de capa asfáltica, terracería y estructuras de puentes.

Le siguen los dos proyectos correspondientes a CA-01 Oriente-El Obrajuelo, Villa Canales. La Fase 2, de 10.37 kilómetros, registra un avance físico de 14.63% y un avance financiero de 4.69%, mientras que la Fase 1, de 11 kilómetros, alcanza 12.09% de avance físico. En ambos casos se realizan trabajos con puentes, bóvedas, excavaciones y terracería.
El tramo El Obrajuelo-Guanagazapa, de 18.7 kilómetros, que registra un avance físico de 8.60%. Este tramo fue reactivado en febrero de 2026, después de permanecer 872 días suspendido por problemas relacionados con el derecho de vía. Actualmente se realizan movimientos de tierra, levantamientos topográficos, limpieza y mantenimiento de terracería.
En el norte del proyecto, el tramo CA-9 Norte-Sansare, en El Progreso, tiene una longitud de 14 kilómetros y registra un avance físico de 7.80%. La obra fue suspendida en julio de 2023 por problemas de derecho de vía y estos fueron liberados hasta julio de 2025. Ahora se trabaja en apertura de brecha, cortes de roca, excavaciones y conformación de terraplenes.
Derechos de vía
Los problemas con los derechos de vía han marcado buena parte de los antecedentes del Anillo Regional.
En 2024, el CIV había señalado que la falta de estos terrenos y la ausencia de recursos para varios tramos impedían avanzar con nuevas contrataciones,
La Fase 1 del tramo CA-01 Oriente-El Obrajuelo estuvo suspendida desde febrero de 2024 hasta febrero de 2026, mientras que el tramo Guanagazapa-Escuintla tuvo una suspensión entre marzo y septiembre de 2024 relacionada con derechos de vía y postes del INDE.
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En el caso de El Obrajuelo-Guanagazapa, la suspensión comenzó en octubre de 2023 y se extendió hasta febrero de 2026. En total, el proyecto permaneció 872 días suspendido, es decir, casi tres años inactivo.
¿Cuándo podrían terminar?
Según los datos presentados por el CIV ninguno de los cinco tramos reportados estaría terminado durante 2026.
- El tramo CA-9 Norte-Sansare tiene como fecha probable de finalización julio de 2027.
- Guanagazapa-Escuintla, la proyección apunta a diciembre de 2027 o enero de 2028,
- Las dos fases de CA-01 Oriente-El Obrajuelo tienen fechas estimadas entre diciembre de 2027 y enero de 2028.
- El Obrajuelo-Guanagazapa la finalización se estima para marzo de 2028.
¿Cuánto dinero está involucrado?
Los cinco tramos del Anillo Regional representan Q4,081.1 millones en montos contractuales, con un costo promedio de aproximadamente Q57.26 millones por kilómetro, según detalla el CIV.
Además, atribuye este costo a la complejidad de las obras que incluyen terrenos montañosos, cortes de roca, apertura de nuevas brechas a cuatro carriles, puentes, distribuidores y bóvedas hidráulicas.

Asimismo, el informe registra Q417.9 millones ejecutados en el tramo Guanagazapa-Escuintla, Q40.08 millones en la Fase 2 de CA-01 Oriente-El Obrajuelo, Q11.64 millones en CA-9 Norte-Sansare y 0% reportado, hasta el momento, para El Obrajuelo-Guanagazapa, que todavía se encuentra en proceso administrativo. Para la Fase 1 de CA-01 Oriente-El Obrajuelo no se especifica el avance financiero.
Los datos actualizados a julio de 2026 detalla obras activas y proyectos que han vuelto a trabajar después de años de suspensión. Sin embargo, los 71.27 kilómetros actualmente contemplados en el informe representan menos de una quinta parte de la extensión total prevista.
Proyecto Rezagado
Durante 2024, el Anillo Regional no fue colocado entre las principales prioridades de inversión del CIV; pues la administración de ese momento explicó que se buscaba concentrar los recursos en carreteras, puentes y otros proyectos que ya tenían avances y permanecían suspendidos.
A esto se sumaron los problemas de derecho de vía donde el CIV, habría indicado en su momento, que no se impulsarían nuevos procesos de contratación sin tener previamente resueltos los terrenos necesarios, debido al riesgo de que las obras fueran adjudicadas y posteriormente quedaran detenidas.
Años después, algunos de los tramos que estuvieron paralizados durante 2023 y 2024 comenzaron a reactivarse entre 2025 y 2026, pero todavía presentan avances físicos bajos, según el reporte del CIV.
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Avance Parcial
El director de Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa), Juan Carlos Zapata, considera que el Anillo Regional C-50 todavía avanza de manera parcial.
Según el informe de julio de 2026 de la Comisión de Infraestructura de Guatemala No Se Detiene, de la que Fundesa forma parte, cuatro de los ocho tramos están en ejecución, los tramos 1, 6, 7 y 8.
Los otros cuatro todavía necesitan completar estudios de ingeniería o volver a pasar por procesos de licitación. De los que están activos, el tramo 8, entre Escuintla y Guanagazapa, es el que presenta el mayor avance, cercano al 59%.
Según Zapata, que el Anillo Regional no esté terminado también tiene consecuencias en la movilidad y en los costos de transporte.
La idea principal del proyecto es que el transporte de carga pueda rodear el área metropolitana en lugar de atravesar la capital.

Sin embargo, mientras esa conexión no esté completa, parte del transporte que se moviliza entre los puertos continúa pasando por la ciudad que implica más tiempo en carretera, mayor consumo de combustible, desgaste de las vías y congestionamiento, que termina aumentando los costos logísticos y afectando la competitividad del país.
Zapata también señala que mantener el proyecto dividido después de más de diez años puede generar otros problemas como en los estudios, diseños y presupuestos pueden quedar desactualizados.
Y obliga a revisar o rehacer procesos antes de continuar con las obras y puede terminar elevando los costos, en un contrato original que contemplaba 24 meses de ejecución.
También está el problema de que construir únicamente algunos tramos no permite obtener todo el beneficio esperado, pues el Anillo Regional necesita funcionar como una conexión completa para que realmente pueda generar ahorros en los tiempos y costos de transporte.

Derechos de Vía
Con el crecimiento de las zonas urbanas sobre el recorrido previsto, conseguir los terrenos necesarios puede volverse más complicado y costoso con el paso del tiempo. Este problema ya ha obligado a resolver situaciones pendientes y renegociar con empresas para reactivar contratos que estuvieron suspendidos.
Según Zapata los retrasos prolongados también pueden afectar la confianza de inversionistas y organismos multilaterales en la capacidad del país para ejecutar grandes proyectos de infraestructura.
¿Puede ayudar la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria?
Zapata considera que la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria puede ser una herramienta para darle mayor continuidad al proyecto.
El Anillo Regional C-50 está incluido entre los proyectos bajo competencia de la Dirección de Infraestructura Prioritaria de Proyectos (DIPP), según el artículo 87 del Decreto 29-2024.
La ley plantea mecanismos que podrían ayudar a evitar que proyectos de este tamaño dependan únicamente de decisiones de corto plazo.
Entre ellos están la planificación de varios años, procesos de contratación mediante licitación pública y un esquema de financiamiento a través del Fondo Vial de Infraestructura Prioritaria (FOVIP).
Pero para que esto funcione, considera necesario que la DIPP empiece a operar plenamente. Esto incluye que su Directorio sesione de manera regular y avance en las decisiones necesarias para poner en marcha la institución.
También señala que deben cumplirse los plazos establecidos en la normativa para elaborar el primer estudio sobre el estado de la infraestructura vial y posteriormente el primer Plan de Infraestructura Vial Prioritaria, que tendría carácter vinculante.
Zapata menciona que para 2026 se asignaron Q10 millones para administración y Q20 millones para el Fondo Operativo del FOVIP, además de la necesidad de capitalizar el fondo para contar con recursos destinados a obras.
También plantea que todavía debe definirse cómo se coordinarán los contratos del Anillo Regional que actualmente están a cargo de Caminos con la nueva DIPP.
La intención, según explica, sería evitar que la transición genere duplicidad de funciones o termine provocando nuevas pausas en los proyectos.
Sobre cómo se coordinarán el CIV y la DIPP para incorporar el Anillo Regional al Plan de Infraestructura Vial Prioritaria y cuáles serían los pasos para su priorización, se consultó directamente al CIV. Hasta el cierre de esta nota no se obtuvo respuesta.
Tampoco fue posible contar con la postura de diputados consultados sobre la aplicación de la ley y los avances del proyecto.




