La calidad humana, el trabajo y la solidaridad de miles de guatemaltecos son la base del concepto que identifica a la capital como la Ciudad de la Buena Gente.
La Ciudad de la Buena Gente encuentra su mayor fortaleza en las personas que la habitan. Más allá de sus calles, edificios y espacios públicos, son las acciones cotidianas de miles de guatemaltecos las que construyen la identidad de la capital y la convierten en un lugar donde el trabajo, la solidaridad y la convivencia forman parte de la vida diaria.
Cada jornada comienza con personas que salen de sus hogares para estudiar, trabajar, emprender o brindar un servicio. Comerciantes que abren sus negocios desde temprano, maestros que forman nuevas generaciones, profesionales que impulsan distintos sectores, artistas que enriquecen la cultura, emprendedores que crean oportunidades y trabajadores que mantienen en funcionamiento la ciudad son parte de una comunidad que aporta al desarrollo de CD de Guate.

Pero la identidad de una ciudad también se construye a partir de los pequeños gestos. Dar indicaciones a quien las necesita, ceder el paso, apoyar a un vecino, colaborar durante una emergencia o participar en actividades comunitarias son acciones que reflejan una forma de convivir basada en el respeto y la disposición de ayudar a los demás.
Somos la Ciudad de la Buena Gente es reconocer que la verdadera esencia de la CD Guate no está únicamente en su infraestructura o en su actividad económica, sino en la calidad humana de quienes la habitan. Son las personas, con sus valores, su trabajo y su compromiso con la comunidad, las que hacen de la Ciudad de Guatemala un lugar que encuentra en su gente su principal riqueza y su mayor motivo de orgullo.





