El uso de tarjetas para adquirir productos y servicios se ha popularizado debido a su practicidad y beneficios crediticios.
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Sin embargo, la Superintendencia de Bancos de Guatemala (SIB) informa de las posibles estafas y hackeos que pueden comprometer la información bancaria y seguridad financiera por parte del crimen organizado.
El más común es la clonación de tarjetas, en la que, por medio de instrumentos físicos y digitales, delincuentes duplican la numeración e información del plástico para realizar compras no autorizadas.
¿Cómo clonan las tarjetas?
El crimen organizado utiliza estas técnicas para clonar las tarjetas:
El "skimming" (copia de datos) consiste en instalar dispositivos ocultos en cajeros automáticos o POS para copiar la información de la banda magnética o del chip de las tarjetas bancarias.
La SIB recomienda verificar el estado de estos dispositivos como una medida de protección para prevenir fraudes y robo de información bancaria.
Dado que este método puede ser imperceptible, es mejor si se evita usar cajeros automáticos o POS que presenten daños, partes sueltas o señales de posible manipulación física.

El "shimming" clona tarjetas con chip, a través de dispositivos casi invisibles en los sistemas de pago, al momento de insertarlas clona la información vulnerando la información bancaria.
Para evitar caer en esta estafa, la SIB solicita usar cajeros dentro de agencias bancarias
Cámaras ocultas o espionaje para monitorear movimientos mientras usas cajeros automáticos; grupos delictivos instalan cámaras ilícitas para controlar a los usuarios y poder sustraer información bancaria.
El "pishing" y "smishing" es un tipo de estafa que vulnera la confianza y privacidad del correo de los usuarios.
Está técnica refiere a la recepción de correos fraudulentos imitando a entidades bancarias o instituciones que piden ingresar a enlaces sospechosos ante atractivos mensajes y ofertas con datos sensibles que entidades bancarias no solicitan.

El "carging" o fraude digital es el uso de datos bancarios robados para realizar compras en línea; estos datos los obtienen mediante filtración de datos o web inseguras informó la SIB.
Otra modalidad de estafa ocurre mediante sitios web falsos, en los que delincuentes crean páginas similares a las oficiales para robar datos personales y bancarios. Como medida de seguridad, se recomienda verificar que el sitio cuente con la nomenclatura "https://" al inicio de la dirección web, lo que indica que posee un protocolo de conexión segura.
También existe una estafa conocida como "intercambio de tarjetas", en la que, al momento de realizar una compra, delincuentes cambian el plástico del usuario o sustraen la información bancaria para utilizarla de forma fraudulenta.
Para evitarlo, la SIB agregó la "regla de básica" siempre debes mantener tu tarjeta a la vista.
Recomendaciones
La SIB ante este tipo de estafas actuales pide a los usuarios de tarjetas de débito y/o crédito reforzar su seguridad así:
- Revisa con frecuenta estados de cuenta
- Activa notificaciones para monitorear los movimientos bancarios
- No compartas datos por teléfono, correo o redes sociales
- Evita guardar los datos de tu tarjeta en sitios web
Además de reportar cualquier transacción sospechosa.




