Edwin Castellanos, viceministro de Recursos Naturales y Cambio Climático en el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales de Guatemala (MARN), explicó el impacto que tendrá la implementación de la gasolina E10.
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Este 22 de agosto marcará el inicio de la transición energética que llevará a Guatemala de utilizar gasolina tradicional a despachar el biocombustible llamado gasolina E10 en todo el territorio nacional.
Este cambio nos pondrá en línea con otros países como Estados Unidos, Brasil, Argentina, Filipinas y los miembros de la Unión Europea. La diferencia se centrará en quitar de la gasolina el aditivo llamado MTBE, el cual sirve para potenciar el octanaje de la misma, pero que está comprobado es altamente nocivo al entrar en contacto con las personas, causando contaminación y enfermedades graves como el cáncer.
A cambio llegará el etanol, un aditivo de origen vegetal que comúnmente se produce a partir de maíz, caña de azúcar, maicillo, remolacha y otros productos agrícolas. El etanol se aplicará en un 10 % en la fórmula final de gasolina que se despachará a los conductores del país y vendrá a reemplazar el uso de gasolina regular. La nueva mezcla lleva el nombre de Gasolina E10.

Impacto en el aire
"El etanol, al mezclarse con la gasolina, ayuda a que se reduzca la emisión de gases contaminantes que pueden deteriorar el aire", afirma Edwin Castellanos, viceministro del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN).
"En el ministerio (MARN) hicimos una evaluación de estudios que se habían hecho dentro y fuera del país que mostraban mejoras en la calidad de aire como una de las ventajas del etanol; con base en eso es que se tomó la recomendación positiva", dice Castellanos, quien además afirma que la institución seguirá haciendo los controles de siempre sobre la calidad del aire.
Con respecto a los impactos ambientales que genere la producción de etanol en el país, explica: "En Guatemala se ha estado produciendo etanol por muchos años, yo diría que por lo menos 30 años de producción de etanol", a lo que agrega: "Una parte de ese etanol se usa para bebidas alcohólicas y otra parte se exportaba a Europa para el mercado de combustible".
Ante este panorama, dice que la producción de este aditivo se encuentra controlada y que la industria nacional cumple con las licencias ambientales necesarias. "Nos aseguraremos de que la mayor demanda de este producto agrícola (etanol) no cause una expansión agrícola que reduzca la cobertura forestal del país", finaliza.

Consulta la calidad del aire
El viceministro del MARN, Edwin Castellanos, afirma que dicha institución posee seis aparatos de medición de la calidad del aire, los cuales están instalados en distintos puntos de la capital.
"Estamos midiendo lo que se llaman partículas (en el aire); ese material particulado es bastante dañino para la salud porque al respirarlo puede llegar a causar problemas en los pulmones, incluso cáncer", afirma.
Los registros de estos aparatos se muestran al público en general por medio de una aplicación que funciona en el sitio web del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, donde se permite ver lecturas en tiempo real.
"Estamos en proceso de comprar otro tipo de medidores que puedan medirnos gases adicionales; más adelante podremos monitorear cómo está la calidad del aire con respecto a estos gases, que pueden reducirse con el uso del etanol", concluye.




