Analistas coinciden que el asesinato del exfiscal, Juan Francisco Solórzano Foppa, tendrían un patrón de crimen político.
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El asesinato del abogado y exfiscal Juan Francisco Solórzano Foppa podría tener motivaciones políticas relacionadas con las denuncias públicas que realizó contra presuntas redes de corrupción y estructuras criminales, según consideran analistas consultados.
Los expertos señalan que su trayectoria en instituciones públicas y los señalamientos que difundía podrían ser elementos relevantes para establecer las circunstancias del crimen. Incluso, encuentran similitudes con asesinatos de alto impacto registrados en Guatemala.
Posible motivación política
El analista independiente Renso Rosal recordó que Solórzano Foppa ocupó cargos importantes, entre ellos la Dirección de Análisis Criminal del Ministerio Público (MP) y la jefatura de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), desde los cuales tuvo acceso a información sobre distintos actores de poder.
A su criterio, las denuncias públicas del exfiscal pudieron afectar intereses de grupos con influencia política y criminal, por lo que considera necesario investigar una posible motivación política detrás del asesinato.

Rosal también relacionó el crimen con el incremento de la violencia registrado durante las últimas semanas y advirtió sobre el temor que este tipo de hechos puede generar en la población.
Por su parte, Alejandro Rodríguez, analista de Impunity Watch, planteó que una de las hipótesis que debería investigarse es la posible relación entre el asesinato y los videos en los que Solórzano Foppa denunciaba presuntos actos de corrupción.
Rodríguez sostuvo que el crimen presenta características que, a su juicio, podrían corresponder a un asesinato político. Además, señaló como posible línea de investigación la participación de estructuras clandestinas vinculadas con aparatos de inteligencia y seguridad.
El analista comparó lo ocurrido con los asesinatos de la antropóloga Myrna Mack, en septiembre de 1990, y de monseñor Juan José Gerardi, en abril de 1998, casos que marcaron la historia reciente del país.
Finalmente, Rodríguez consideró que este tipo de crímenes busca generar temor e intimidación. También advirtió que la cercanía de períodos de asueto podría contribuir a reducir la atención pública y la indignación por lo sucedido.



