Aunque el secuestro clásico continúa siendo la modalidad más frecuente, los casos asociados a préstamos informales "gota a gota" muestran el mayor crecimiento.
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Los secuestros vinculados a préstamos informales "gota a gota" muestran el crecimiento más acelerado entre las distintas modalidades que investiga el Ministerio Público (MP). En poco más de dos años, las denuncias pasaron de siete casos registrados en 2024 a 77 reportados hasta el 5 de mayo de 2026, lo que evidencia un cambio en la forma de operar de las estructuras criminales.
Este tipo de secuestro implica a las redes de usura y préstamos informales, al momento en que los grupos delictivos privan de la libertad a sus víctimas (o a sus trabajadores y familiares) para forzar el pago inmediato de supuestas deudas o extorsiones acumuladas.
Incluso, se tiene conocimiento de exigencias económicas que ya no implican maletines de efectivo, sino transferencias móviles rápidas o depósitos bancarios inmediatos la víctima está retenida.

Como ejemplo reciente de esta modalidad, el pasado 23 de marzo las autoridades capturaron a ocho presuntos integrantes de la estructura "Los imitadores de secuestros", quienes, según la Policía Nacional Civil (PNC), simulaban pertenecer a un cartel mexicano para exigir dinero a sus víctimas.
Las capturas fueron posibles a través de operativos y allanamientos realizados de manera simultánea por el Comando Antisecuestros en coordinación con fiscales del Ministerio Público (MP), en los departamentos de Guatemala, El Progreso y Huehuetenango. En el primer lugar, específicamente en la aldea Las Anonas, San José Pinula, fueron capturados los hermanos Josué "N" de 23 años; y Anderson "N" de 20, así como Juan "N" de 23; t Miki "N" de 28.
En Sanarate, El Progreso, fue detenida Mónica "N" de 24 años; en donde también fue detenida Luvia "N" de 50 y su hijo Cristian "N" de 20, mientras que en la zona 10 de Huehuetenango, fue aprendida Kelin "N" de 34 años.
El incremento
De acuerdo con cifras de la Fiscalía contra el Delito de Secuestro, entre enero de 2024 y el 5 de mayo de 2026 se registraron 688 denuncias por secuestro. De ellas, 150 corresponden a la modalidad "Gota a Gota", equivalente al 21.8 % del total.
Aunque todavía representa poco más de una quinta parte de los casos, es la modalidad con mayor crecimiento. Pasó de siete denuncias en 2024 a 66 durante 2025 y ya suma 77 en los primeros cinco meses de 2026.
Mientras tanto, el secuestro clásico continúa siendo la modalidad más frecuente, aunque muestra un comportamiento más estable. En contraste, el secuestro exprés registra una reducción respecto de años anteriores.
| Cantidad de secuestros por año | ||||
| Tipo de secuestro | 2024 | 2025 | 2026 | Total |
| Clásico | 138 | 153 | 45 | 336 |
| Expréss | 12 | 129 | 61 | 202 |
| Gota a gota | 7 | 66 | 77 | 150 |
Otras modalidades
No obstante, a que los secuestros gota a gota han mostrado un aumento en los tres últimos años, el llamado "clásico" que consiste en privar de libertad de forma ilícita a una persona exigiendo un rescate a cambio de su libertad, aún se mantiene.
Mientras que el secuestro exprés registra datos que han venido en disminución, puesto que cuando en el 2024 se contabilizaron 12, en el 2025 129, ahora al 5 de mayo de 2026, sólo se han reportado 61.
Cambió el perfil de las víctimas
David Casasola, analista del CIEN, considera que esta modalidad resulta especialmente preocupante porque ya no se dirige únicamente contra personas de alto poder adquisitivo.
Agregó que, pareciera que ya no son perfiles tan elevados como lo que en su momento fueron, lo que, lamentablemente significa se encontró una forma de operar que ha funcionado, que en algunos casos se da a través de imitadores que se hacen pasar por miembros de una estructura para exigir cierto rescate.
Explicó que las estructuras criminales encontraron un mecanismo que les permite obtener ganancias con estos perfiles distintos, incluso trabajadores que prestan servicios para empresas.
Por su parte, el analista en seguridad y justicia, Mario Mérida agregó que el modus operandi de estas estructuras criminales les permite permanecer en el anonimato, ya que en algunos casos hasta puede ser un vecino, sobre todo cuando le proporcionan a la familia de la víctima datos específicos para confirmar que tiene un tipo de control sobre las personas que privan de su libertad.
Otro aspecto a tomar en cuenta para el especialista es que en esta modalidad las personas no denuncian por el riesgo a represelias, lo que establece un "modo de silencio" por la incertidumbre que se crea.
Mérida considera que, a diferencia de las estructuras dedicadas exclusivamente al secuestro que operaban años atrás, hoy predominan grupos más pequeños y modalidades menos visibles, lo que dificulta identificar si una desaparición corresponde a un secuestro, una migración irregular o una ausencia voluntaria.





