En la presentación del Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026, autoridades de CEPAL anunciaron, desde Santiago de Chile, que la economía nacional crecerá 4% en relación con 2025, pese a un entorno internacional marcado por la desaceleración de la mayoría de las economías del mundo.
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De acuerdo con Noel Pérez Benitez, Director de la División de Desarrollo Económico de la institución, quien participó en la presentación del más reciente análisis de la institución, el crecimiento del 4% en el PIB de Guatemala estará impulsado principalmente por la demanda interna y el consumo privado.
El funcionario manifestó que se espera que las remesas sigan creciendo, aunque a un ritmo menor al que se observó en 2025. "Ante los riesgos externos, esperamos que el país continúe mostrando una solidez macroeconómica, un buen desempeño de la actividad comercial, así como un mayor nivel de inversión", afirmó durante su participación en la conferencia de prensa realizada con motivo de la presentación del estudio mencionado. Agregó que en 2027 el país crecería 4.1%, según las proyecciones.
Benítez también se refirió a la solidez de la deuda del gobierno central e indicó que esta cerró en 2025 en un nivel de 27% del PIB, al tiempo que reconoció como importante la estrategia de gestión del Ministerio de Finanzas Públicas de Guatemala sobre la cartera de la deuda a mediano plazo en torno a garantizar la sostenibilidad de esta.
Según indicó, "las acciones que están tomando en términos de desarrollar el financiamiento externo de mediano plazo y de generar una gestión activa y prudente del perfil de amortizaciones de la deuda, así como del desarrollo del mercado local de bonos son muy importantes".

El Director de la División de Desarrollo Económico de CEPAL explicó que estas acciones han contribuido a que la deuda pública del país muestre resiliencia ante los choques externos. Según indicó, esta percepción también se refleja en la calificación de las tres principales calificadoras internacionales, que mantienen al país a un paso del grado de inversión y con perspectiva estable, destacando la solidez macroeconómica, la prudencia fiscal y la estabilidad financiera.
Cabe resaltar que los datos estadísticos colocan a Guatemala entre las economías de mayor crecimiento de América Latina. En 2026, el país igualará el avance estimado para República Dominicana (4%) y se ubicará por debajo de Venezuela (6.5%), Nicaragua (4.5%), Panamá (4.4%) y Paraguay (4.4%), pero claramente por encima del promedio regional de 2.2%. Para 2027, Guatemala crecería 4.1%, por debajo de Venezuela (6.5%), Panamá (4.6%) y República Dominicana (4.4%), mientras que América Latina y el Caribe crecería 2.5%.

Economías fuertes en Centroamérica
De acuerdo con José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de CEPAL, pese a todo, en un entorno internacional marcado por la desaceleración de la economía mundial —donde el crecimiento mundial pasará de un 3.5% en 2025 a un 2.9% en 2026— las condiciones macroeconómicas en la región centroamericana son "bastante estables". Para Centroamérica, CEPAL proyecta un crecimiento de 4% en 2026 y de 4.2% en 2027, tasas superiores al promedio latinoamericano.
El ejecutivo de CEPAL resaltó que en el ámbito internacional aún hay mucha incertidumbre, la que se origina en parte por factores geopolíticos, por varios conflictos armados, y las implicaciones en lugares como el estrecho de Ormuz que provocan disrupciones en las cadenas de suministros.

Aunque las condiciones macroeconómicas en la región son estables, Salazar-Xirinachs resaltó que la estabilidad no siempre es lo mejor, puesto que hay espacios fiscales limitados, de manera que las decisiones de la mayoría de los gobiernos son muy difíciles. Agregó que aún los recursos son escasos, con muchas necesidades, por lo que poner atención a los temas financiero, fiscal y del financiamiento para el desarrollo será fundamental.
Finalmente, el secretario ejecutivo, alertó sobre lo que CEPAL denomina como la "Trampa de baja capacidad para crecer", que tiene su origen en altos porcentajes de informalidad que aún persisten en los países centroamericanos, lo que dificultará crecer sobre una base amplia. "Tenemos que regular esfuerzos en materia de informalidad, y eso es parte central de lo que hay que hacer para salir de la trampa de baja capacidad para crecer", afirmó.




