El Congreso prevé continuar en octubre la discusión de un fondo de compensación para los combustibles, con la intención de contar con un mecanismo que permita responder a futuras alzas de precios el próximo año.
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El Congreso continuará trabajando en un Fondo de Compensación para los combustibles con la intención de contar con un mecanismo disponible para el próximo año y evitar que, ante una nueva escalada de precios, sea necesario diseñar una respuesta de emergencia.
El diputado Julio Héctor Estrada, presidente de la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda, explicó que la propuesta busca funcionar de manera distinta a un subsidio tradicional.
Según Estrada, el fondo tendría una lógica contracíclica, es decir, acumular recursos durante los períodos de precios favorables y utilizarlos cuando los precios aumenten.
El Congreso continuará trabajando en un Fondo de Compensación para los combustibles con la intención de contar con un mecanismo disponible para el próximo año y evitar que, ante una nueva escalada de precios, sea necesario diseñar una respuesta de emergencia. #Congreso pic.twitter.com/Fez76S7wCf
Lo comparó con pagar un impuesto más alto durante los períodos de "vacas gordas", como lo denominó, para luego reducirlo, incluso por debajo de lo habitual, durante los períodos de "vacas flacas", con el fin de estabilizar las fluctuaciones.
Además, señaló que una de las ventajas sería que, una vez creado el mecanismo, si los recursos se utilizan durante una etapa de precios altos, después solo sería necesario volver a inyectarle fondos y esto evitaría tener que crear nuevas medidas cada vez que ocurra una crisis.
La propuesta también busca diferenciarse del mecanismo temporal establecido en el Decreto 21-2026.
La normativa vigente establece precios de referencia de Q39 por galón para el diésel, Q39 para la gasolina regular y Q41 para la gasolina superior, y el apoyo se determina a partir de la diferencia entre el precio variable y esos valores.

Sin embargo, bajo el esquema del fondo de compensación no es necesariamente una cantidad fija. "Lo que funciona esta vez, en vez de tener un aporte definido de 8 quetzales por galón, ahora es un aporte basado en cuál es la diferencia entre el precio de mercado de bomba y el precio fijo", explicó.
Para el diputado, esa diferencia es importante porque el costo del mecanismo depende tanto del volumen de consumo como del precio de los combustibles. Por ello, considera necesario observar cómo evoluciona el mercado durante los próximos meses.
Proceso legislativo
La discusión del fondo de compensación continuará en octubre, de forma paralela al análisis del Presupuesto.
Estrada mencionó que se trata de una discusión técnica compleja y que debe tomarse el tiempo necesario para definir una herramienta de política pública que pueda funcionar en el futuro.
Estrada también explicó que la intención de contar con un mecanismo de este tipo es evitar distorsiones asociadas a medidas que aparecen de manera repentina.

Además, sostuvo que el objetivo debe ser encontrar una herramienta que dé certeza a la población y permita planificar el gasto, pero con el menor costo posible para el Estado.
Asimismo, consideró que, aunque lo ideal sería no enfrentar una crisis y que el mercado determine los precios, actualmente existen pocas herramientas para responder ante aumentos extraordinarios.



