Descubre la estremecedora leyenda del conejo del cementerio, una criatura aparentemente ligada a la magia negra que aterrorizó a vecinos de Moyuta, Jutiapa.
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Si el visitante desea conocer historias relativamente recientes acerca de espantos y aparecidos en Moyuta, Jutiapa, basta con preguntarle a la población si se recuerda del conejo del cementerio.
Según el impacto que le causó en su momento, el relator bajará la voz mientras los vellos de los brazos se le erizan al recordar los detalles.
Cuenta la tradición oral que allá por los años noventa, en la entrada al camposanto de la comunidad, un conejo de apariencia inofensiva se le aparecía a quienes pasaran enfrente, a pie, en moto o en cualquier vehículo.

Varios tuvieron la ocurrencia de perseguirlo, pero detectaban un aire raro, ya que apenas ponían pie dentro del camposanto, preferían abandonar el lugar.
Así pasaron los meses, con frecuentes avistamientos del conejo, hasta que cierto día se acercó un niño que andaba cazando iguanas con su honda.

El menor, quien se apellidaba Castillo, corrió tras el animal hasta que lo vio meterse dentro del agujero que daba a una tumba.
Sin pensarlo, metió la mano para sacarlo y se llevó tremendo susto cuando solo palpó huesos humanos, según contó al regresar a su casa.

Todo parecía normal cuando fue a acostarse, pero al amanecer del día siguiente el menor yacía difunto sobre su cama.
Ante lo ocurrido, comenzó la búsqueda de la tumba donde se escondió el conejo y descubrieron los restos de un hombre que practicaba la magia negra en su comunidad y donde se le requiriera.

Su libro de hechizos estaba dentro del féretro, por lo que la gente se armó de valor para sacarlo y destruir el libro por medio del fuego.
Después rociaron agua bendita encima de las cenizas, enterraron de nuevo al difunto y desde entonces no se volvió a ver al conejo por ningún lado.

Nahualismo
- Desde los tiempos precolombinos, existió la creencia de que los curanderos podían transformarse a voluntad en el animal que quisieran.
- Con la llegada de los españoles y el posterior mestizaje en la región, las historias de cerdos y chompipes que molestaban a las personas en parajes solitarios se incorporaron al acervo popular.
- Según estas historias, el caminante se defendía con el arma que tuviera a la mano, dejando herido al animal, y luego se sorprendía al encontrarse con hombres o mujeres lastimados en el mismo lugar, señal de que se habían transformado.

Relatos similares
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