Analistas consideran que insistir en su designación o regresar a Finanzas provocaría mayor desgaste político, por lo que volver al Congreso surge como la alternativa más viable.
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La decisión de la Corte de Constitucionalidad (CC) de dejar sin efecto la designación de Jonathan Menkos como presidente del Banco de Guatemala (Banguat), abrió un nuevo escenario político para el exministro de Finanzas Públicas y para el Gobierno del presidente Bernardo Arévalo.
El fallo, derivado de acciones de amparo contra el nombramiento, representa un revés para el Ejecutivo, que anteriormente había defendido la legalidad de la designación de Menkos.
El ahora exministro fue electo diputado al Congreso de la República y cuenta con una licencia para ausentarse de sus funciones en el Organismo Legislativo.
Ante esta situación, tres analistas consultados identificaron los escenarios que enfrenta Menkos: intentar regresar a la presidencia del Banguat, retomar la titularidad del Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin) o reincorporarse al Congreso como diputado.
Aunque las tres posibilidades tienen implicaciones políticas, los expertos coinciden en que la controversia jurídica ya provocó un desgaste para el Gobierno y que las próximas decisiones podrían profundizarlo.

Banguat provocaría mayor desgaste
Rubén Hidalgo, director del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep), considera que insistir en la designación de Menkos como presidente del Banguat representaría un riesgo político para Arévalo, especialmente después del pronunciamiento de la CC.
Según Hidalgo, para intentar nuevamente el nombramiento, el mandatario tendría que impulsar al menos dos acciones estratégicas, comenzando por garantizar que Menkos renuncie a su curul y deje completamente definida su situación respecto de los cargos que ha ocupado.
Posteriormente, el Ejecutivo tendría que desarrollar un proceso de acercamiento político con sectores que históricamente han tenido influencia en la designación de autoridades económicas y financieras del país.
Entre estas instituciones mencionó al Banguat, la Superintendencia de Bancos (SIB), el Minfin y el Ministerio de Economía.
El analista advirtió que intentar una nueva designación sin construir previamente los consensos necesarios podría generar mayores costos políticos para el mandatario.
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"El presidente se enfrentaría a un desgaste innecesario si no logra hacer esos ejercicios de lobby político con los sectores que históricamente han influido determinantemente en la designación de estos funcionarios", explicó Hidalgo.
A su criterio, el Gobierno ya sufrió consecuencias políticas por no haber desarrollado un procedimiento suficientemente cuidadoso desde el punto de vista jurídico y estratégico.
Hidalgo sostuvo que la posibilidad de un mayor desgaste presidencial es elevada si el Ejecutivo insiste en el nombramiento sin garantizar las condiciones políticas y legales necesarias para sostenerlo.
Regresar a Finanzas no es sencillo
El segundo escenario consiste en que Menkos retome la titularidad del Ministerio de Finanzas Públicas, institución que dirigió antes de su fallida designación como presidente del banco central.
Sin embargo, Erick Coyoy, investigador del área de consultoría económica de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), considera que esta alternativa también presenta dificultades políticas e institucionales.

Coyoy explicó que la CC interpretó el artículo 18 de la Ley Orgánica del Banco de Guatemala en el sentido de que un diputado electo no puede ser designado para presidir la institución en las condiciones examinadas por el tribunal.
Recordó que existe un antecedente de 2014, cuando José Alejandro Arévalo renunció a su curul en el Congreso para asumir la titularidad de la Superintendencia de Bancos.
En ese contexto, cuestionó que Menkos no haya renunciado previamente a su condición de diputado para asumir la presidencia del Banguat.
Respecto de su eventual regreso al Minfin, Coyoy señaló que la decisión no dependería únicamente de sus capacidades profesionales, sino también de las consecuencias políticas que dejó la controversia.
El investigador recordó que Arévalo ya designó a otra persona para dirigir el Minfin y que se realizaron modificaciones en la estructura de esa cartera como consecuencia del cambio de autoridades.
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"Ya prácticamente el presidente nombró una persona para el Minfin, ya hubo cambios también dentro de la estructura de Finanzas derivados de este nombramiento y creo que es complicado tratar de fingir que no pasó nada", afirmó el experto.
Coyoy consideró que la controversia representa un desgaste tanto para Arévalo como para el propio Menkos, quien deberá evaluar si resulta conveniente mantenerse dentro del Ejecutivo o regresar al Organismo Legislativo.
A su juicio, cualquier decisión debería partir de una evaluación de lo ocurrido y de las implicaciones de su condición de diputado electo.
La opción más sensata
El tercer escenario es que Menkos descarte continuar en el Ejecutivo y regrese al Congreso de la República para ocupar la curul para la cual fue electo.
Esta es la alternativa que considera más conveniente, según Renzo Rosal, analista político, quien sostiene que la resolución de la CC contiene un mensaje que va más allá de corregir el procedimiento utilizado para nombrar al presidente del Banguat.

Rosal señaló que el Ejecutivo incurrió en un desgaste político que pudo originarse en una interpretación equivocada de los requisitos legales o en un exceso de confianza respecto de la validez de la licencia legislativa que tenía Menkos.
Según su interpretación, el pronunciamiento de la Corte representa una advertencia para que el mandatario no insista en la misma designación.
El analista destacó que la CC utilizó el término "conminar" al referirse a las obligaciones del Ejecutivo, lo cual, a su criterio, refleja la contundencia del pronunciamiento.
Rosal considera que no sería suficiente que Menkos regularizara su situación ante el Congreso para que posteriormente fuera designado nuevamente al frente del banco central.
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""Eso ya no es ahora factible", afirmó el analista, quien interpreta que la resolución apunta a la necesidad de seleccionar a otra persona que reúna las condiciones exigidas para el cargo.
También mencionó el pronunciamiento de la Embajada de Estados Unidos sobre la importancia de evitar la politización del Banco de Guatemala, el cual considera un mensaje político relevante dentro de la controversia.
Rosal vinculó el conflicto con las tensiones entre el Ejecutivo y sectores empresariales que históricamente han buscado tener participación en las discusiones relacionadas con el nombramiento de las autoridades del banco central.
Asimismo, consideró que los cambios efectuados en la estructura interna del Banguat después de la llegada de Menkos pudieron incrementar el malestar de determinados sectores.
Ante este panorama, el analista sostuvo que la opción más razonable sería que Menkos retomara sus funciones legislativas, en lugar de prolongar una controversia que ya tuvo consecuencias para el Gobierno.



