Un estudio advierte que los acuíferos de la Región Metropolitana han perdido 30% de su agua desde 1975.
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La Región Metropolitana de Guatemala enfrenta un deterioro acelerado de sus fuentes de agua subterránea. Un estudio del Instituto Biósfera calcula que los acuíferos han perdido al menos 30% del agua disponible desde 1975 y advierte que el agotamiento podría llegar al 50% en las próximas décadas.
La cantidad de agua disponible bajo el suelo de la Región Metropolitana de Guatemala se ha reducido de forma importante durante los últimos 50 años. Así lo señala el estudio realizado por el Instituto Biosfera.

El análisis tomó como punto de partida la información disponible de 1975 y la comparó con datos centrados en 2025. Según sus resultados, los niveles freáticos, o la profundidad a la que se encuentra el agua subterránea, descendió en promedio al menos 150 metros durante ese período. En algunos pozos, las caídas alcanzan hasta 10 metros por año.
El informe estima que en 1975 el sistema regional de acuíferos almacenaba alrededor de 31 mil 500 millones de metros cúbicos de agua. En los siguientes 50 años se habría consumido, mediante extracción neta, unos 10 mil 500 millones de metros cúbicos, equivalente a cerca del 30% del volumen disponible en ese momento.
Extracción y recuperación del agua
Uno de los principales problemas identificados es la diferencia entre la cantidad de agua que se extrae y la que naturalmente logra recuperarse.
El estudio calcula que actualmente se extraen entre 350 y 500 millones de metros cúbicos de agua al año, mientras que la recarga natural de los acuíferos ronda los 110 millones de metros cúbicos. Además, la recarga hídrica natural habría disminuido entre 40% y 50% en los últimos 50 años.

Aunque las lluvias anuales no han variado significativamente, el informe relaciona la reducción de la recarga con la expansión urbana y la impermeabilización de los suelos, que dificultan que el agua de lluvia llegue nuevamente a los acuíferos.
El cambio climático también aparece entre los factores que agravan el escenario, pues según el estudio se identifica un aumento de la temperatura de 2.1°C entre 1970 y 2025, además de una mayor recurrencia e intensidad de las sequías asociadas al fenómeno de El Niño.
Descenso del agua subterránea
De acuerdo con con los datos del informe, los descensos superiores a 100 metros se concentran principalmente en sectores periféricos del norte, occidente y oriente de la Región Metropolitana, con áreas de municipios como:
- Mixco
- San Juan Sacatepéquez
- San Pedro Sacatepéquez
- Chinautla
- San José Pinula
- Guatemala
El estudio advierte que esta situación ya está provocando que algunos pozos pierdan capacidad de producción y que aumenten los casos en los que la extracción de agua puede resultar técnica o financieramente inviable.

Riesgo lago de Amartillen
El deterioro de las aguas subterráneas tiene efectos que van más allá del abastecimiento de la población.
El informe señala que los niveles freáticos en sectores de las cuencas Villalobos y Pinula continúan descendiendo y podrían quedar por debajo del nivel freático del lago Amatitlán. Esto reduciría los aportes de agua subterránea al lago y aumentaría el riesgo de episodios de desecamiento.
Además, el estudio reporta concentraciones elevadas de coliformes fecales, metales pesados y nutrientes en diferentes cuerpos de agua. También señala que los ríos de la región reciben aguas residuales urbanas y otros desechos, mientras que el lago Amatitlán mantiene condiciones clasificadas como eutróficas-hipereutróficas.

¿Qué propone el estudio?
El Instituto Biósfera plantea que la situación requiere cambios en la forma en que se administra el recurso hídrico. Entre las medidas propuestas están:
- Mejorar el control y monitoreo de los acuíferos
- Proteger las áreas de recarga
- Impulsar la captación de agua de lluvia
- Promover un mayor uso, tratamiento y reutilización del recurso
También propone crear un Plan Maestro Multiinstitucional para la Seguridad Hídrica de la Región Metropolitana y establecer mecanismos de coordinación entre instituciones del Ejecutivo, municipalidades, AMSA y los Consejos de Desarrollo.
El informe advierte que, si las tendencias actuales continúan, el vaciamiento del sistema podría alcanzar 50% durante la década de 2040 y acercarse al 75% hacia la década de 2060.
Los investigadores señalan que ese escenario reduciría todavía más la capacidad de los acuíferos para abastecer a la población.



