Vulcanólogos realizaron recorridos en la barranca Seca para recolectar muestras de ceniza y bloques de roca.
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El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) realizó una evaluación técnica en el flanco oeste del volcán de Fuego.
Esto para analizar los depósitos dejados por la reciente actividad eruptiva y determinar la amenaza de lahares durante la actual temporada de lluvias.
Personal de la Sección de Vulcanología se desplazó hacia la barranca Seca, uno de los sectores por donde descendieron las corrientes de densidad piroclástica durante la erupción, con el objetivo de documentar las condiciones posteriores al evento y estudiar los materiales acumulados.
Los vulcanólogos efectuaron recorridos a pie y recolectaron muestras de ceniza y bloques de roca.
El estudio de estos componentes permitirá relacionar las características de los depósitos con los procesos físicos ocurridos durante la actividad eruptiva.

La evaluación fue complementada con vuelos de dron para efectuar análisis fotogramétricos del área afectada.
Esta tecnología permitió identificar cambios en la topografía del flanco oeste y recopilar información para estimar el espesor y volumen de los materiales acumulados.
Los datos obtenidos servirán para dimensionar con mayor precisión la magnitud del evento y evaluar las condiciones que permanecen en las áreas alcanzadas por el material volcánico.
Durante la inspección, el Insivumeh también constató que los depósitos volcánicos mantienen altas temperaturas pese a que la actividad eruptiva que los originó ya ocurrió.

Mediciones efectuadas mediante la cámara térmica instalada en el dron y una termocupla introducida directamente en los depósitos registraron temperaturas superiores a los 200 grados Celsius en el interior del material.
Además de las temperaturas, la cantidad de material acumulado representa una amenaza adicional durante la época lluviosa.
Según el Insivumeh, una parte considerable de esos depósitos puede ser removilizada por las precipitaciones y generar el descenso de lahares.
Los lahares son flujos que pueden transportar agua, ceniza, rocas y otros materiales volcánicos a través de barrancas y cauces, por lo que las condiciones dejadas por la reciente erupción incrementan la cantidad de material disponible para ser arrastrado por las lluvias.

Amenazas
El Insivumeh identificó como áreas bajo amenaza los cauces de la barranca Seca y de los ríos Mineral y Pantaleón, por lo que mantiene especial atención sobre estos afluentes ante las precipitaciones.
El riesgo adquiere relevancia para la movilidad de las comunidades ubicadas al oeste del volcán de Fuego, debido a que estos cauces constituyen pasos utilizados por habitantes que se desplazan entre la cabecera municipal de San Pedro Yepocapa y comunidades rurales del sector.
Entre las poblaciones mencionadas se encuentran Morelia, Panimaché, Santa Sofía y Yucales.
La evaluación de los depósitos y el seguimiento de las condiciones meteorológicas serán determinantes para establecer la posibilidad de que las lluvias movilicen el material acumulado tras la reciente actividad eruptiva y provoquen lahares en los cauces del flanco oeste del volcán.




