Descubre la historia de la antigua iglesia colonial de Santiago El Zambo en San Francisco Zapotitlán, Suchitepéquez. Un tesoro arquitectónico marcado por mitos y leyendas locales.
LEE TAMBIÉN: Guatemalteco Chrispapita lleva a Roma imagen "Maria Addolorata" al ritmo de marimba
En el corazón de Suchitepéquez, rodeadas por la exuberante vegetación de la finca El Zambo, descansan las ruinas de la antigua iglesia colonial de Santiago El Zambo.
Ubicadas a solo dos kilómetros al norte del centro del municipio de San Francisco Zapotitlán, estas imponentes paredes de mampostería no solo representan uno de los testimonios arquitectónicos franciscano-hispánicos más antiguos de la bocacosta guatemalteca, sino también el alma comunitaria de varias generaciones.

Origen marcado por plagas y la Reforma Liberal
A diferencia de muchos templos coloniales del país destruidos por la actividad sísmica, la iglesia de Santiago El Zambo tuvo un destino diferente.
Los registros documentales y el Diccionario Geográfico de Guatemala señalan que el poblado fue gradualmente abandonado a mediados del siglo XVII a causa de severas plagas de murciélagos. Los ataques continuos de estos animales al ganado y a los habitantes obligaron a la comunidad a migrar hacia San Francisco Zapotitlán y zonas aledañas.

Más adelante, durante la Reforma Liberal de 1871, los bienes eclesiásticos fueron expropiados y el terreno pasó a integrarse en una finca privada dedicada al cultivo del café.
A pesar del paso del tiempo y del desgaste del techo, la riqueza decorativa de la edificación resistió durante décadas; durante la década de los años 1960 aún se veían incrustaciones de China o porcelana en la bóveda del cielo, un rasgo ornamental singular que deslumbraba a los visitantes.

El escenario de la vida comunitaria y tradición escolar
A lo largo del siglo XX, las ruinas de Santiago El Zambo pasaron de ser un vestigio del pasado a un espacio vivo de convivencia para la población local, ya que los vecinos comentan que se subieron a la parte trasera para observar dos partidos de futbol.
En una ocasión memorable, la silueta de la ruina fue el monograma de una playera de la escuela 15 de Septiembre para un desfile del Día de la Independencia, luciendo con orgullo en las celebraciones patrias como símbolo de identidad de la comunidad.

Mitos y leyendas: la campana enterrada y la serpiente guardiana
Junto a la historia documental, el sitio se encuentra rodeado de una mística especial resguardada por la tradición oral, entre los relatos más conocidos destaca la creencia popular de que la campana de la iglesia quedó enterrada en ese lugar y que lo protegía una serpiente.
Actualmente, las ruinas de la iglesia colonial de Santiago El Zambo continúan siendo un monumento invaluable: una mezcla de historia, arquitectura colonial y un rincón lleno de nostalgia que se niega a ser olvidado pese a que se encuentra en total abandono.
Te puede interesar:



