El sistema cuenta con protocolos específicos para detener la operación ante velocidades de viento o aceleraciones sísmicas.
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Las estructuras que sostendrán el sistema de AeroMetro han sido diseñadas bajo estrictos parámetros internacionales de seguridad y no representan, de acuerdo con sus responsables técnicos, un riesgo asociado a las características que se han cuestionado en redes sociales.
Juan Carlos Gramajo, ingeniero y presidente de la empresa responsable de la consultoría estructural del proyecto, explicó que los mástiles fueron calculados considerando diferentes escenarios de carga, incluidos eventos excepcionales de viento y movimientos sísmicos.
Gramajo señaló que el diseño utiliza normas europeas, debido a que la regulación guatemalteca no contempla de manera específica sistemas de transporte por cable de estas características. Las exigencias internacionales utilizadas establecen parámetros de diseño superiores a las condiciones habituales de viento registradas en la ciudad.
En el caso de la torre 9, una de las estructuras que ha generado cuestionamientos en redes sociales, explicó que el diseño contempla un comportamiento totalmente elástico, con factores adicionales de seguridad para evitar daños estructurales incluso ante eventos sísmicos.
El especialista también detalló que cada mástil y estación fue evaluado considerando las fallas geológicas que podrían representar riesgos para la ciudad. Para ello se analizaron distintos escenarios sísmicos y se utilizó una envolvente que permite diseñar las estructuras tomando en cuenta las condiciones más críticas.
Además, el sistema cuenta con protocolos específicos para detener la operación ante velocidades de viento o aceleraciones sísmicas que superen los parámetros establecidos. Posteriormente, las estructuras y equipos deben ser inspeccionados antes de reanudar el servicio.

Transporte de alta calidad
El AeroMetro está concebido como un sistema de transporte de alta capacidad. Según Gramajo, las cabinas podrán desplazarse a velocidades de hasta 6.5 metros por segundo y, con intervalos aproximados de seis segundos, transportar hasta 12 pasajeros por cabina en cada sentido.
El proyecto contempla dos líneas y una capacidad potencial de movilización de cientos de miles de pasajeros al día cuando opere a plena capacidad.
El diseño de algunos mástiles responde, además, a condiciones particulares del recorrido. En determinados puntos se utilizaron soluciones estructurales que permiten salvar obstáculos y mantener la circulación vehicular sin reducir carriles ni modificar sustancialmente la infraestructura existente.
Gramajo sostuvo que este tipo de soluciones estructurales no es experimental y existen antecedentes de sistemas similares en otros países. Aseguró que el proyecto ha sido desarrollado con participación de empresas internacionales especializadas y bajo estándares diseñados específicamente para garantizar su estabilidad y operación segura.



