Solo dos presidentes han logrado aumentar escaños en la Cámara de representantes en dos procesos electorales. El resto, ha gobernado con decretos y vetos.
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Luego de conocer los resultados de las elecciones de medio término en Estados Unidos, los análisis recuerdan que desde 1938, el partido que ocupa la Casa Blanca, entre Demócratas y Republicanos, ha perdido escaños en la Cámara de Representantes en 20 de 22 comicios.
Las dos excepciones fueron Bill Clinton y George W. Bush, el primero demócrata y el segundo republicano, quienes sí lograron sumar más curules en las elecciones de medio término.
El registro histórico que maneja The American Presidency Project señala que el demócrata Franklyn D. Roosevelt perdió más escaños en la Cámara de Representantes, con 72 curules menos.

Le sigue Barack Obama, del mismo partido, quien en las elecciones de medio término de 2010, perdió 63 escaños de la Cámara de Representantes y seis del Senado. En tercer lugar está Harry Truman, también demócrata, quien restó 56 curules en la primera instancia, y doce en la segunda.
Este año, mientras el Partido Republicano ocupa la Casa Blanca, con el presidente Donald J. Trump al frente, perdió 29 asientos en la Cámara y siete en el Senado, dejando en ambos casos con mayoría al Partido Demócrata.
¿Qué sucede en estos casos?
Cuando un partido de gobierno en el Ejecutivo de EE.UU. pierde la mayoría de escaños, el jefe del Ejecutivo gobierna por medio de decretos y ejerce su derecho al veto de proyectos de ley de la oposición.
La Constitución Política de los Estados Unidos, establece que todo proyecto aprobado por la Cámara de Representantes y el Senado será sometido al Presidente de los EE.UU. antes de convertirse en ley. "Si el Presidente lo aprueba, lo firmará. De lo contrario, lo devolverá con objeciones (veto directo)", indica la ley. También pueden pasar diez días sin intervención presidencial para que entre en vigor.

Al recibir de regreso el proyecto y de insistir dos terceras partes los legisladores en aprobarlo, será sometido a consideración de la otra Cámara para su consideración y de haber una mayoría similar, se convertirá en ley.
Por aparte, toda orden, resolución o votación que requiera la concurrencia del Senado y de la Cámara de Representantes se presentará al Presidente para que la apruebe antes de que entre en vigor. En caso de ser desaprobada por él, dos terceras partes del Senado y de la Cámara de Representantes tendrán que aprobarla de nuevo.
También hay otra opción, la conocida como "veto de bolsillo", ejercida por el presidente cuando no devuelve el decreto en diez días mientras el Congreso está en receso.
Menciona el veto
En su perfil de Truth Social, el presidente Trump ya colocó un mensaje en donde alude al ejercicio del veto para gobernar en adelante.
Lo anterior fue confirmado en una entrevista con Bret Baier, de Fox News el pasado 3 de noviembre al conocer los resultados (23:00 horas locales) en donde Trump especificó que "el poder de veto es uno de los poderes más fuertes que tiene un presidente".
"Me enviarán cosas que son una locura y yo las vetaré", afirmó el mandatario, quien también aseguró que varios legisladores demócratas ya han establecido contacto con él para buscar posibles acuerdos.
Lo anterior ya había sido anunciado en otra entrevista transmitida el 1 de noviembre en ese mismo canal, en donde el presidente indicó que se convertiría en Mr. Veto, en alusión a la posibilidad de la mayoría demócrata.
"I guess I'll become Mr. Veto."
President Trump lays out his strategy for dealing with a potential Democratic-controlled Congress in an exclusive interview with Miranda Devine.
Trump says he would veto legislation before eventually negotiating compromises, while expressing hope Republicans maintain control after Tuesday's midterms.
Sobre las órdenes ejecutivas
Otra opción que podría implementar Trump, según analistas, es el gobierno por decreto, es decir, la emisión de órdenes ejecutivas para lo cual está facultado en el Artículo 1, sección 7 de la Constitución.
El presidente firmó en su primer mandato un total de 220 disposiciones de este tipo y hasta el 22 de octubre del presente año, había firmado 293 órdenes. de acuerdo con el Registro Federal del Gobierno de los Estados Unidos.
El analista Nicholas Virzi explicó que al perder el Senado y el Congreso, al presidente Trump "no le queda otra que seguir gobernando con órdenes ejecutivas. Cosa que viene haciendo desde enero 2025".
Especificó que en esta situación, el control migratorio continuará, así como la política exterior. También adelantó que la falta de agenda de los demócratas casi asegurará la victoria de los republicanos en las elecciones de 2028.



