El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su par argentino, Mauricio Macri, pusieron en marcha el miércoles una nueva era en la relación bilateral, en una visita a Buenos Aires que deja atrás una década marcada por roces con los gobiernos de centroizquierda de los Kirchner.
Después de 11 años, ésta es la primera visita de un presidente estadounidense a Argentina tras el portazo que recibió George W. Bush en 2005 durante la Cumbre de las Américas.
En medio de reforzadas medidas de seguridad por los atentados en Bruselas, la visita de Obama a la tercera economía latinoamericana señala su apoyo a los cambios que impulsa el gobierno promercado de Macri.
El mandatario anfitrión dio la bienvenida a Obama en la puerta de la Casa Rosada, sede del gobierno. Muy sonrientes y conversadores, saludaron para las fotos e iniciaron una reunión privada.
Ambos gobiernos firmaron este miércoles acuerdos en materia de seguridad, combate al crimen y lavado de dinero, comercio e inversiones, e incluso una declaración conjunta en apoyo a la OEA y del sistema interamericano de derechos humanos.
Polémica fecha
En Argentina, donde no se percibe en la calle pasión a favor ni en contra de su presencia, también esperan la admisión del cuestionado papel de Estados Unidos en el golpe militar de 1976.
La polémica giró en torno a la fecha de visita, puesto que el 24 de marzo los argentinos conmemoran con multitudinarias marchas los 40 años del golpe militar que inició un sangriento régimen, apoyado en su momento por Estados Unidos.

Con ese marco, Obama rendirá el jueves un histórico homenaje a las víctimas de la dictadura (1976-83).
Desclasificará archivo
Previo a su arribo, la Casa Blanca había anunciado la próxima desclasificación de archivos militares y de inteligencia relacionados con este oscuro capítulo de la historia argentina.
La decisión de EEUU de desclasificar más archivos fue recibida como un gesto positivo por organismos de derechos humanos argentinos, pues creen que los archivos puedan develar claves sobre el destino de miles de desaparecidos, incluso de bebés robados.
Paralelamente, el Vaticano confirmó este miércoles que en pocos meses abrirá archivos relativos a la última dictadura argentina por voluntad del Papa Francisco.




