De las provocaciones a la agresión: así fue el escándalo que protagonizó el portero de Surinam tras la agónica victoria de Guatemala en Concacaf.
EN CONTEXTO: El gesto que terminó con una pelea entre porteros
Etienne Vaessen se convirtió en el gran antagonista del accidentado choque entre Guatemala y Surinam por la Liga de Naciones de Concacaf.
Con el marcador 0-0, el guardameta surinamés recurrió a todo tipo de artimañas y pérdidas deliberadas de tiempo para amarrar un punto que sellaba el boleto de su selección a los cuartos de final.
A través de juegos mentales y provocaciones, Vaessen buscó enfriar el ritmo del partido.
Sin embargo, su estrategia se desmoronó en el minuto 90+7, cuando Matt Evans rompió el cerrojo caribeño para firmar el agónico triunfo guatemalteco.
¡Golazo de Matthew Evans! En el ángulo quedó el balón para que Guatemala se ponga a ganar el encuentro frente a Surinam, en tiempo de reposición.
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Tras el pitazo final, la frustración del portero detonó la violencia.
Aunque un miembro del cuerpo técnico intentó escoltarlo hacia los vestidores, Vaessen se zafó, corrió de vuelta al centro del campo y agredió físicamente a un rival, desencadenando una batalla campal que requirió la intervención de la policía.
Lejos de calmarse, el arquero respondió a los reclamos de la tribuna con gestos obscenos, encendiendo aún más los ánimos en el estadio.
Al final, las provocaciones de Vaessen resultaron en vano: la victoria de Guatemala y la combinación de resultados dejaron a Surinam eliminada del torneo pese a llegar como líder del Grupo B.




