19/09/2020

  • Guate

Guatemalteca con coronavirus atraviesa fuerte crisis en Francia

  • Por Fredy Hernández
06 de abril de 2020, 16:04
La guatemalteca ha visto la crisis que atraviesa Francia por el coronavirus. (Foto: AFP)

La guatemalteca ha visto la crisis que atraviesa Francia por el coronavirus. (Foto: AFP)

El mundo vive una de las peores crisis que se pudo haber imaginado. Ni todo el poder de las máximas potencias ha podido detener a un mismo enemigo: el coronavirus.

Francia es uno de los países en Europa que ocupa los primeros cinco lugares con más casos de COVID-19 y este 6 de abril registraba 98,957, entre esos está el de una guatemalteca.

Se trata de Rosario Rodas, quien desde hace cinco años obtuvo la ciudadanía francesa y actualmente es una de las pacientes con coronavirus, pero que a diferencia a nuestro país, debe afrontar la enfermedad aislada en su casa, solo con asistencia médica remota.

Su relato

"Acá en Francia, la preocupación general por el coronavirus empezó a mediados de febrero. El gobierno comenzó con recomendaciones generales, como lavarse las manos, no besarse, etcétera. A principios de marzo, yo me encontraba en Grecia.

Posteriormente se decidió prohibir eventos deportivos, manifestaciones, conciertos y reuniones masivas. Las medidas fueron muy graduales y, en mi opinión, llegaron muy tarde. El confinamiento oficial empezó el 16 de marzo: clases suspendidas, no podemos salir de casa sin una atestación escrita firmada y fechada en donde se estipula el motivo de nuestra salida. Todos los empleadores deben facilitar el teletrabajo.

Yo comencé con síntomas el 17 de marzo, un día después de decretado el confinamiento: fiebres, tos, dolor de cuerpo, después vómitos, sangrado nasal y dificultad leve para respirar. Los síntomas se agravaron siete días después. Tuve una consulta por videollamada con un médico, pues no aconsejan que uno se movilice. No hay tratamiento específico, entonces a uno le recetan únicamente paracetamol.

Al décimo día -viernes 27 de marzo- la situación empeora y decido llamar a las urgencias. Primero lo hacen pasar a uno por una videollamada con el paramédico y hacen tests externos (ejercicios de respiración, le piden a uno que se tome la temperatura). Deciden enviarme una ambulancia pues también presento síntomas de deshidratación.

Según el relato de Rosario, las medidas llegaron un tanto tarde pues el virus ya se había propagado. (Foto: AFP)
Según el relato de Rosario, las medidas llegaron un tanto tarde pues el virus ya se había propagado. (Foto: AFP)

La ambulancia me lleva al hospital y ahí me vuelven a hacer exámenes. El test de sangre para detectar el virus no me lo hacen. El gobierno decretó únicamente hacerlo a gente en riesgo (ancianos, enfermos crónicos, embarazadas); pero el doctor determina que tengo el Covid-19.

Después de muchas horas de espera y de más exámenes externos me dan de alta ya que el doctor estima que mi condición no es grave. La red hospitalaria en Francia, como en muchos países de Europa, está saturada, no hay camas suficientes ni aparatos para reanimar, ni personal disponible. Entonces lo que hacen es priorizar pacientes. Lo pude comprobar con mis propios ojos. Entonces me dicen que regrese a mi casa.

En Francia, a los pacientes que no son internados en el hospital, los monitorean a distancia por medio de una app.

En mi casa consulto con un médico de la familia, que es experto en medicina natural y me receta un remedio casero y esto ayuda a que la fiebre baje. El lunes 30 ya empiezo a dar señales de recuperación. Y ahora sigo en mi casa, con el tratamiento natural y haciendo terapia respiratoria.

 

Consejo

Quisiera que la gente tomara un poco de consciencia sobre la gravedad del virus. No es una gripita. Es un virus muy fuerte, muy agresivo que también afecta a los jóvenes. En solo dos semanas redujo mi capacidad pulmonar a niveles muy bajos. No he podido trabajar en 3 semanas. Me siento cansada constantemente, la recuperación es lenta y dolorosa. Prácticamente hay que volver a aprender a respirar. Y mi caso es de los buenos.

Nos tenemos que tomar en serio esto. Este virus mata. En Francia la semana pasada hubo 500 muertos por día. Debemos respetar las medidas de distanciamiento social. Las empresas deben facilitar el teletrabajo. Nos tenemos que cuidar unos a otros.

Rosario vive en París y espera pronto estar recuperada para volver a trabajar y pide a los guatemaltecos seguir todas las recomendaciones, pues aunque seas joven, la enfermedad puede hacerte atravesar por una de las peores etapas de la vida.

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