La que para muchos es una insólita decisión de Diego Costa, de no jugar en la selección brasileña, tiene indignado a todo Brasil.
Un brasileño que no quiere jugar en Brasil la Copa del Mundo que organizará su propio país es inconcebible. El delantero del Atlético de Madrid anunció que jugará con España y dejó desilusionados a los fanáticos cariocas y a su entrenador Luis Felipe Scolari.
El presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), José María Marin acudió al Ministerio de Justicia para denunciar a Diego Costa y que lo declaren como "persona no grata" y se le retire el pasaporte brasileño.
"No tenemos dudas de que el jugador fue incentivado. Se reunieron con él en la noche del lunes y de la misma forma sucedió en la mañana del martes, cuando también le ofrecieron cosas y lo presionaron para decidir. No nos cabe duda de que la decisión se hizo por las condiciones financieras ofrecidas", dijo Carlos Eugenio, director jurídico de la CBF.
"La reacción es absolutamente desmesurada y me parece profundamente injusta. Creo que no se está siendo justo con el jugador. Diego tiene doble nacionalidad y ha optado por España, pero no renuncia a su país, al que quiere muchísimo", indicó el secretario general de la Real Federación Española de Fútbol, Jorge Pérez.
La decisión de Diego Costa ya está sellada y aunque por estas horas en Brasil hacen lo posible para quitarle su pasaporte, el jugador manifestó su deseo de vivir en el país una vez que se retire del fútbol. En 2014, al menos, lo visitará con una camiseta roja.





