La Iglesia Católica de Guatemala celebrará la beatificación de fray Augusto Ramírez Monasterio el próximo 7 de noviembre.
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El religioso franciscano, quien destacó por su labor en San Francisco El Grande de Antigua Guatemala y su fidelidad al secreto de confesión, será elevado a los altares tras el reconocimiento de su martirio por el Vaticano. Conozca la historia del nuevo beato guatemalteco y los detalles de su sacrificio ocurrido en 1983.

El próximo 7 de noviembre, la Iglesia católica guatemalteca contará con un nuevo beato en los altares: fray Augusto Ramírez Monasterio.
El religioso, nacido el 5 de noviembre de 1937, se unirá al santoral donde ya figuran sor María de la Encarnación Rosal, el padre Tullio Maruzzo y el laico Luis Arroyo Navarro.

Si bien nació en la Ciudad de Guatemala, su ministerio religioso se centró en el santuario de San Francisco El Grande, de la Antigua Guatemala, al servicio del cual estaba al ocurrir su asesinato el 7 de noviembre de 1983.

"Yo soy de Diriamba, Nicaragua; conocí perfectamente a fray Augusto Ramirez Monasterio y sé la calidad de persona y sacerdote que fue y sigue siendo para la eternidad", compartió Juan Francisco Mendieta para la página web dedicada al religioso.
Mendieta recordó que fray Augusto utilizaba películas de tema católico, como Marcelino, pan y vino y San Martín de Porres, para evangelizar.
"Caminaba con proyector y su jeep a las poblaciones de San Juan del Obispo y otras comunidades", señaló Mendieta.

Formación
Según consta en los registros familiares, fray Augusto ya estaba entregado a los servicios de Dios desde la infancia.
A los 6 años ya jugaba a ser un servidor del Señor e imitaba con sus amigos la misa dominical en donde él ofrecía el servicio.
Su vocación sacerdotal es fruto de un hogar cristiano; sus padres siempre estuvieron cerca de Dios al servir en la tercera orden franciscana (María Trinidad Monasterio, mamá) y tercera orden seglar dominica (Valerio Ramírez, papá).

De ahí que sus estudios religiosos continuaran en Nicaragua y España hasta que el 18 de junio de 1967 es ordenado sacerdote en la iglesia de San Francisco situada en la ciudad de Teruel.
Más adelante, se formó en la Universidad Pontificia de Salamanca, especializándose en áreas pedagógicas y clásicas.

Servicio
En 1978, fray Augusto asumió como párroco y guardián del templo de San Francisco El Grande, ubicado en La Antigua Guatemala.
Allí destacó por su labor pastoral cercana, promoviendo el Movimiento de Juventud Franciscana (Mojufra), el trabajo con comunidades indígenas del departamento de Sacatepéquez y la organización de los festejos del Hermano Pedro, beatificado por el papa Juan Pablo II el 22 de junio de 1980.
Su respeto al secreto de confesión, tras escuchar las palabras de un campesino que deseaba acogerse a la amnistía, abrió el camino que lo condujo al martirio poco después de cumplir los 46 años.
Años después, en 2006 comenzó su proceso de beatificación finalizado el pasado 22 de enero, cuando el papa León XIV firmó el decreto que reconoce el sacrificio de fray Augusto.
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