Botella de agua para los jugadores, anuncio de refrescos para los telespectadores. Las pausas de hidratación instauradas por la FIFA para el Mundial prometen ingresos extra a las cadenas televisivas que emitan el torneo, un paso más del futbol hacia el deporte espectáculo.
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"Los tres minutos" de respiro en medio de cada uno de los dos episodios del partido "cortan todo, pero los difusores están contentos, hay más anuncios", resumió el seleccionador de Francia, Didier Deschamps, tras el amistoso contra Brasil a finales de marzo.

La FIFA justifica ese parón para proteger la salud de los jugadores ante las altas temperaturas que se esperan en pleno verano de Estados Unidos, México y Canadá.
Pero al convertir esas pausas en obligatorias, independientemente de la meteorología, y autorizando a los difusores a interrumpir la emisión para incluir publicidad, la institución ha alimentado las sospechas de querer generar todavía más dinero en un Mundial cuyos ingresos se estiman ya en cerca de 4 mil millones de dólares (aproximadamente 30,500 millones de quetzales), según las últimas previsiones.
Una cifra muy superior a lo recaudado en Catar 2022.
La FIFA justifica ese parón para proteger la salud de los jugadores ante las altas temperaturas que se esperan en pleno verano de Estados Unidos, México y Canadá. https://t.co/8Bth1Idr8m
— Diario Gestión (@Gestionpe) June 4, 2026
El aumento de 32 a 48 países clasificados ya de por sí convertía a este torneo, organizado por primera vez en tres países, en una edición desmesurada.
"Es bastante sorprendente que (estas nuevas pausas) lleguen en este Mundial, que se celebrará mayoritariamente en Estados Unidos", donde el difusor es Fox Sports, analiza Christophe Lepetit, director del Centro de Derecho y Economía del Deporte de París.
Tarifas más caras
"El deporte norteamericano está construido para tener muchas pausas, para pasar muchos anuncios", añade, en referencia a las ligas de baloncesto (NBA) y futbol americano (NFL), cuyos partidos a menudo están entrecortados por tiempos muertos tácticos que pueden durar varios minutos.
El presidente del gabinete NPA Conseil, Philippe Bailly, insiste en que "los cortes en pleno partido son ventanas muy potentes para las marcas".

"El nivel de atención (del telespectador) es elevado y no va a alejarse demasiado de la tele", al contrario que durante los 15 minutos que dura el descanso, predice.
Como resultado, las tarifas para esas nuevas ventanas serán las más caras de los partidos.
Como ejemplo, un comercial de 20 segundos durante una de estas pausas se vende por 425.000 euros (unos 3,700 millones de quetzales), según la web de M6 Unlimited, la rama publicitaria del grupo de comunicación francés M6, que emitirá 54 partidos en Francia.

Solamente las hipotéticas pausas por prórroga o penales tienen actualmente más valor (450.000 y 500.000 euros, respectivamente, es decir entre 3,900,000 y 4,500 millones que quetzales).
Los patrocinadores de la FIFA y del torneo, entre ellos Coca Cola y la petrolera saudita Aramco, son prioritarios en la compra de estos espacios publicitarios.
M6, que ha pagado 120 millones de euros (más de un mil millones de quetzales) por los derechos del Mundial según informan varios medios, cifra no confirmada por la propia cadena, prevé dedicar a fines publicitarios uno de los tres minutos de cada una de las pausas.

Cuatro cuartos
"Un minuto, es corto (...) ni se disgustará al público ni este se irá durante el anuncio", aseguró el director de contenidos del grupo M6, Guillaume Charles.
El directivo precisa que el resto de los dos minutos se dedicará a "análisis" y "repetición de algunas imágenes", insistiendo que "esas pausas se han creado para los jugadores".
La cadena británica ITV renunció a añadir anuncios publicitarios durante esas pausas, que habrían podido hacer que se superase el límite autorizado por el regulador (Ofcom).
En lo deportivo, el cambio tampoco pasará desapercibido. "Jugamos cuatro cuartos" y no dos mitades, el ritmo clásico del futbol, resumió Didier Deschamps.

"Si tú o el adversario te encuentras en un momento fuerte, esos tres minutos lo cortan todo", valoró el seleccionador, campeón del mundo como jugador en 1998 y como seleccionador en 2018.
"Puede ayudarte si no estás en un buen momento, pero si estás cerca de doblegar al adversario...", añadió.
Christophe Lepetit duda si la FIFA comprendió bien las repercusiones de su decisión.
"Eso modifica la experiencia de todas las partes implicadas", espectadores en el estadio, telespectadores, jugadores, entrenadores, reflexiona.



