Trabajadores de un hospital de Kentucky, Estados Unidos, llevaron al perro chihuahua "Bubba" con su dueño James Wathen, de 73 años, quien se encontraba hospitalizado.
Bubba fue llevado a un refugio miengras Wathen se encontraba convalesciente en el hospital.
Aunque regularmente está prohibido que una mascota entre al hospital, un grupo de enfermeras decidieron saltarse la reglas juntándolos en una habitación, ya que Wathen se encontraba muy débil y no podía comer ni hablar.
Un día, el paciente confesó a una de ellas que su último deseo era ver a su perrito y, superando todos los obstáculos, se lo llevaron.
Según Mary-Ann Smyth, empleada del refugio donde vivía Bubba, el animal también se encontraba mal y al parecer, los dos dejaron de comer al mismo tiempo.
Cuando fueron reunidos el 11 de octubre de 2014, el resultado fue milagroso: El perrito iba temblando pero a pocos metros de la habitación de su dueño, su actitud fue otra, ambos mejoraron al punto que James no parece el mismo hombre, ahora come con normalidad. al igual que Bubba, según cuentan testigos.
Con información de RT.



