Gumarkaaj, la antigua Utatlán, conserva vestigios del Reino Quiché, cuevas sagradas y un museo que revela su legado maya.
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Cuando te enseñaron la historia de Guatemala en el colegio, te mencionaron que la antigua capital del reino quiché era la ciudad de Gumarkaaj.
También debieron enseñarte que Gumarkaaj fue incendiada por orden de Pedro de Alvarado, al darse cuenta de que los reyes Oxib Queh y Beleheb Tzi trataron de tenderle una trampa.
Estos datos, y otros más, regresarán a tu memoria cuando visités el actual sitio arqueológico, ubicado en las afueras de la cabecera departamental.

Restos de palacios y templos, montículos aún por excavar y el patio de juego de pelota te permitirán encontrarte con el pasado del actual territorio nacional.
- Ubicación: Se localiza a tres kilómetros al occidente de Santa Cruz de Quiché, cerca de la ruta a la aldea La Estancia.
- Teléfono: El recinto como tal no tiene número telefónico. Sin embargo, para obtener información, podés llamar al 2208-6600, según datos de la página culturaguate.gob.gt.
- Horario: Abre todos los días de la semana, de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde.
- Admisión: Q5 para visitantes nacionales y Q10 para extranjeros.
- Distancia desde la capital: Son 148 kilómetros por carretera, de acuerdo con el Google Maps.
- Tiempo estimado para recorrerla: Necesitás hasta cuatro horas en carro particular, según la densidad del tráfico en los primeros 60 kilómetros de la carretera Interamericana y el estado de la ruta.
¿Cómo llegar? Salís por la calzada Roosevelt para tomar la carretera Interamericana, en dirección al occidente. Después de pasar por el Libramiento de Chimaltenango, seguís tu camino hasta Los Encuentros, en el kilómetro 124. Ahí te desviás a mano derecha para tomar la Ruta Nacional 15. En tu trayecto pasarás por Chichicastenango hasta llegar a Santa Cruz del Quiché, y de ahí buscás el tramo hacia La Estancia.

Atuendo recomendado: Llevá tus tenis o tus botas de senderismo, pues te tocará andar por caminos de tierra. También usá pantalones para evitar los roces con la vegetación. Dado que el clima de Quiché es frío por la mañana y la noche, y cálido durante, es adecuado llevar una camiseta y un suéter ligero.
¿Puedo llevar a mi perro? No está permitido el ingreso de mascotas para resguardar a los visitantes y la integridad del patrimonio arqueológico.

¿Es accesible? Las áreas verdes que rodean a las plazas principales del parque y las estructuras como el templo a Tohil son llanas, por lo que no implican mayor dificultad al caminar. Sin embargo, ninguno de los montículos cuenta con rampa que facilite el ascenso. Las escalinatas de piedra son irregulares, por lo que se debe andar con cuidado para evitar los tropiezos, y las cuevas que rodean al sitio no son accesibles para personas con limitaciones físicas.

¿Cuáles son sus atractivos?
Las cuevas figuran entre sus atractivos más populares. Son túneles excavados bajo la tierra (el más largo mide alrededor de 30 metros) que originalmente servían como refugios o pasadizos. Actualmente, son considerados espacios sagrados vinculados al inframundo maya (Xibalbá); en su interior, por lo que es muy común encontrar ofrendas de velas, copal y flores.
Asimismo, te encontrarás con un pequeño museo ubicado cerca de la taquilla de ingreso. Resguarda una colección de piezas cerámicas, vasijas, puntas de flecha de obsidiana y maquetas que te ayudan a comprender cómo lucía la ciudad en su época de máximo esplendor.
El área verde circundante invita a disfrutar de un día de campo, pero tenés que ir con la comida ya preparada ante la carencia de churrasqueras y siempre hay que llevarse la basura.
¿Por qué se llama Gumarakaaj?
El nombre Gumarkaaj proviene del idioma k'iche' y significa literalmente "lugar de las cañas podridas" o "lugar de casas de caña". Este topónimo se compone de dos vocablos principales: "q'umaraq" (significa caña podrida, cañaveral seco o material de paja vieja) y "ja" (o "kaaj", equivalente a casa, estructura o lugar habitado).
Los soldados tlascaltecas aliados a Pedro de Alvarado tradujeron el nombre al náhuatl y rebautizaron al sitio como "Utatlán", que significa "lugar de cañaverales".
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