Ana Valeria Cabrera Peña, una talentosa joven con síndrome de Down, se ha convertido en un referente de emprendimiento en Antigua Guatemala a través de su panadería y arte.
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Superando estigmas y barreras, Ana Valeria destaca en festivales locales como el Festival del Tayuyo, demostrando que el talento no tiene límites. Su historia de éxito en San Pedro Las Huertas promueve la inclusión laboral y el desarrollo de personas con capacidades diferentes en el circuito turístico guatemalteco.
Ana Valeria Cabrera Peña, una joven de 18 años con síndrome de Down, encontró en los festivales celebrados en las aldeas antigüeñas el espacio ideal para comercializar sus productos de panadería, pastelería y pinturas en tablas de madera.

Su puesto ha figurado en los programas Paseos con Encanto, el Festival del Tayuyo y la Chicha, y el Festival de la Estaticia, entre otras actividades celebradas durante el año.
La joven, quien actualmente cursa el quinto bachillerato en un colegio de la Ciudad Colonial, logró destacar y dejar de lado los estigmas acerca de las personas con esa capacidad diferente, creando sus propios productos, los cuales son elaborados con esmero y amor.
Su dedicación se manifiesta en el diplomado en panadería que posee, lo cual respalda su producción artesanal y sueña con abrir su propio negocio en un futuro no muy lejano.
"Desde pequeña ella ha sido muy artística y creativa. Ella es una fuente de inspiración y nos ha enseñado que no existen los límites", compartió su hermana Reina María.
Añadió que les llena de mucho orgullo ver todos sus talentos y la manera en que los da a conocer en el circuito turístico antigüeño.
"Ella encontró la inclusión en Antigua Guatemala, ya que sus años anteriores en la ciudad de Guatemala fueron un poco tormentosos debido a que los espacios se le cerraban por ser una persona con síndrome de Down", detalló Reina María.

Sueños
Además de la panadería, Valeria también sueña con profesionalizarse en el diseño gráfico, ya que su creatividad no posee límites.
También le gusta declamar poemas, cantar y hacer sus propios doblajes de películas, donde manifiesta su imaginación.
Por último, le gustan los animales, practica la natación y sabe convivir en las diversas esferas de su vida, lo que le permite desenvolverse en su negocio.

Aceptación
"Sabemos de su enorme potencial y talento. Estamos muy contentos de que integra al grupo que representa a la Comisión Local de Turismo de San Pedro Las Huertas", manifestó el presidente, Roberto García.
Quienes han visitado las ferias de emprendedores celebradas en la comunidad, dan fe de la creatividad y el don de gentes que caracterizan a Ana Valeria.
"Me llena de emoción saber que puedo presentar mis elaboraciones y al mismo tiempo ser parte de este grupo de personas muy nobles", señaló.

Para empezar
En el caso de toda persona con capacidad diferente que desee emprender, el licenciado Andrés Rivera señala que el negocio debe nacer de la pasión y el talento específico, como en el caso de Ana Valeria.
"El producto o servicio debe destacar por su excelencia, no por la condición de quien lo crea", advirtió el experto.
Asimismo, la capacitación debe ser constante y adaptarse a las condiciones de la persona. "Es clave cursar talleres de manipulación de alimentos, manualidades o gestión básica, según el área al que se dedique", detalló.
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