La selección de Colombia se medirá el próximo martes (8:00 p. m.) a República Democrática del Congo, partido para el que refuerza la definición frente al arco. Al finalizar la práctica celebraron el Día del Padre con sus familias.
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Dirigidos por Néstor Lorenzo, la plantilla se dividió en grupos este domingo para ensayar los remates al arco en una pequeña portería; además, en el campamento cafetero se trabajaron pases cortos, toques de primera y algunas jugadas en defensa.

Los arqueros David Ospina, Camilo Vargas y Alvaro Montero entrenaron buena parte del tiempo por separado y luego se integraron al resto del grupo, para reforzar el trabajo en conducción del balón y también definición.

Dentro del campamento sudamericano, se ha analizado a detalle a los rivales, y miembros del cuerpo técnico han asegurado que minimizarlos sería "un error".
"Respetamos a todos y tomamos las precauciones para todos. Este no es cualquier equipo; ya compitió bien ante una selección poderosa como Portugal. Tienen herramientas muy potentes, pero también nosotros vamos a utilizar las nuestras", dijo Luis Amaranto Perea, auxiliar técnico.

Después de un entrenamiento intenso, las familias de los futbolistas se acercaron al complejo deportivo en donde concentra la Tricolor, para festejar el Día del Padre, un encuentro clave para que los jugadores vivan al máximo las emociones del Mundial.
"Una de las cosas en las que nos refugiamos es la familia; entonces es un impulso importante. Intentamos abrir el espacio para que estén cerca de ellos; bienvenido todo lo que sirva para estar bien y ganar", señaló Perea.
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Tras el debut, Colombia lidera el Grupo K, en el que también militan Portugal, la República Democrática del Congo y Uzbekistán. Los hombres de Lorenzo procurarán ganar en la segunda jornada contra los congoleños, asegurando su boleto a siguiente ronda.



