El seleccionador de República Checa, Miroslav Koubek, reconoció que "no están felices" con los resultados obtenidos hasta ahora en el Mundial 2026, pero sostuvo que "los milagros ocurren" de cara a su decisivo juego contra el anfitrión México.
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El veterano entrenador de 74 años, cuyo equipo suma apenas un punto tras perder 2-1 ante Corea del Sur y empatar a un gol con Sudáfrica, sostuvo que "en el futbol no hay imposibles" y que ese será su enfoque sobre la cancha del Estadio Ciudad de México.

"Tenemos que seguir adelante, vamos tras nuestros sueños", remarcó Koubek.
Más allá del optimismo y la motivación, el estratega reconoció que sus dirigidos necesitan hacer goles, sumar puntos y demostrar contundencia en la cancha.
"Tenemos que ser más contundentes en el partido, en los pases, en las combinaciones, en las transiciones, tener más posesión del balón", afirmó Koubek a la luz de los juegos previos. "De no ser así, quedaremos fuera de la Copa Mundial".

Sobre México, que busca completar una primera fase soñada con tres victorias consecutivas, el técnico checo consideró que su participación ha sido "fascinante".
"Han tenido un éxito grandioso y tenemos el mayor respeto por el futbol mexicano y, por supuesto, por la afición mexicana", agregó.

Además, durante la conferencia de prensa, el mediocampista y capitán del cuadro europeo, Ladislav Krejcí, aseguró que él y sus compañeros están "muy conscientes de la relevancia de este partido".
Sabemos "cuán importante es este juego y lo que significa para nosotros, incluso el hecho de haber avanzado hasta aquí", agregó el jugador del Wolverhampton de la liga inglesa.



