Principales Indicadores Económicos

El envejecimiento de los migrantes amenaza el futuro de las remesas

  • Por Agustín Ortiz
14 de octubre de 2026, 01:00
El flujo de remesas familiares hacia Guatemala alcanzó los US$20,015.7 millones entre enero y septiembre de 2026, consolidándose como soporte vital para más de siete millones de personas en el país, según Banguat y FNF. (Foto: Mingob).

El flujo de remesas familiares hacia Guatemala alcanzó los US$20,015.7 millones entre enero y septiembre de 2026, consolidándose como soporte vital para más de siete millones de personas en el país, según Banguat y FNF. (Foto: Mingob).

Un estudio de la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad revela cómo el paso de los años en Estados Unidos y las trabas a nuevas llegadas comprometen el motor económico de millones de familias guatemaltecas.

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El ingreso de divisas a la economía guatemalteca por el trabajo de la comunidad migrante mantiene un ritmo constante en la superficie macroeconómica, sumando un total acumulado de US$20,015.7 millones entre enero y septiembre de 2026, según datos del Banco de Guatemala (Banguat).

Esta cifra representa un crecimiento del 5.52% respecto a los US$18,968.4 millones recibidos en el mismo periodo del año anterior, traduciéndose en un incremento neto de US$1,047.3 millones que sostiene de manera directa el consumo de más de siete millones de personas en el país.

No obstante, detrás de estas cifras se incuba una dinámica demográfica que amenaza con desacelerar el flujo monetario en el mediano plazo: el envejecimiento paulatino de los trabajadores radicados en suelo estadounidense y el freno a la llegada de nuevas generaciones, según una investigación de la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad (FNF).

En el caso de los hombres, la proporción enviada ronda el 16% del ingreso mensual; sin embargo, esta relación decae de forma progresiva hasta situarse cerca del 5% tras dos décadas de permanencia en Estados Unidos. (Foto: Archivo/ Soy502)
En el caso de los hombres, la proporción enviada ronda el 16% del ingreso mensual; sin embargo, esta relación decae de forma progresiva hasta situarse cerca del 5% tras dos décadas de permanencia en Estados Unidos. (Foto: Archivo/ Soy502)

El pilar de las familias

La dependencia de la economía guatemalteca frente a las transferencias familiares muestra un comportamiento que ubica al país entre los receptores más altos de la región.

De acuerdo con el documento de la FNF, mientras en Costa Rica el flujo representa apenas el 0.8% del Producto Interno Bruto (PIB) con unos US$150 anuales por habitante, en Guatemala las remesas alcanzan un valor equivalente al 20% del PIB, lo que representa un promedio per cápita de US$1,200.

La disparidad resulta evidente al comparar con otros países centroamericanos, donde Nicaragua encabeza la proporción regional al registrar un 27% del PIB en divisas familiares, seguido por Honduras con un 25% y El Salvador con un 23.5%.

Al profundizar en la vida cotidiana de las comunidades, las investigaciones de la FNF basadas en encuestas de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) revelan que alrededor del 60% de los hogares guatemaltecos receptores no lograría cubrir el costo de sus necesidades básicas sin estos recursos.

Un 24.4% de estos hogares depende exclusivamente de dichos envíos para subsistir, mientras que un 26.7% adicional financia con ellos al menos la mitad de sus gastos cotidianos.

Asimismo, los estudios de la banca central detallan que el 60% de los fondos recibidos en Guatemala se canaliza al consumo y alimentación, el 30% a la edificación y mejora de la vivienda, y el 10% restante a salud y educación.

Un comportamiento similar registran las encuestas del Instituto Nacional de Estadística de Honduras, donde el 78% del dinero se destina a comida, el 31% a salud y el 30% a servicios básicos.

Un 24.4% de estos hogares depende exclusivamente de dichos envíos para subsistir, mientras que un 26.7% adicional financia con ellos al menos la mitad de sus gastos cotidianos. (Foto: OIM, 2021)
Un 24.4% de estos hogares depende exclusivamente de dichos envíos para subsistir, mientras que un 26.7% adicional financia con ellos al menos la mitad de sus gastos cotidianos. (Foto: OIM, 2021)

El sesgo del tiempo

A pesar del impacto cotidiano de estas transferencias, la propensión individual a enviar dinero cambia a lo largo del ciclo vital del trabajador.

"La discusión sobre remesas suele centrarse en cuánto crecen o cuánto representan de la economía. Este análisis incorpora una mirada sobre su ciclo de vida y permite observar cómo cambia el envío de dinero conforme los migrantes pasan más años en Estados Unidos. Es un factor que también debe considerarse al analizar la evolución de estos flujos en el mediano plazo", explicó Alfredo Suárez, coordinador de Comunicación Regional de la FNF América Latina.

Según los hallazgos del estudio basados en datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), durante los primeros dos años de estancia en el extranjero, los trabajadores asignan una porción sustancial de sus ingresos a responder por sus familias de origen o saldar las deudas adquiridas para el viaje.

En el caso de los hombres, la proporción enviada ronda el 16% del ingreso mensual; sin embargo, esta relación decae de forma progresiva hasta situarse cerca del 5% tras dos décadas de permanencia en Estados Unidos.

La integración en la sociedad receptora, el nacimiento de hijos y el costo de la vida local reorientan gradualmente las prioridades de gasto. Por esta razón, si las barreras fronterizas reducen el ingreso de jóvenes migrantes, la comunidad asentada en el norte envejece y la masa total de dinero enviada pierde impulso de forma natural.

Las raíces del éxodo

El incentivo para emprender la travesía hacia el norte no obedece a un cálculo apresurado, sino a la falta crónica de empleos formales capaces de absorber a las nuevas generaciones, revela la FNF.

Un 84% de los guatemaltecos que cruzan la frontera indica haber salido por razones económicas, un patrón que se repite en el 74% de los hondureños, el 72% de los salvadoreños y el 72% de los nicaragüenses.

En total, se estima que los centroamericanos residentes en territorio estadounidense superarán los cuatro millones en 2026.

A esta falta de oportunidades se suma un rezago educativo: únicamente el 11% de los migrantes centroamericanos radicados en Estados Unidos cuenta con un título universitario, en contraste con el 36% de los nativos de ese país.

En Guatemala y El Salvador, el 99% de los trabajadores que migraron solo completó la educación básica, condicionando su inserción a empleos de baja calificación donde el ingreso mediano equivale al 52% de lo que percibe un trabajador local.

Asimismo, las deficiencias en el Estado de derecho actúan como un motor de expulsión. Con puntuaciones de 0.34 en Guatemala y 0.32 en Honduras según el Índice de Estado de Derecho 2024 (World Justice Project) en ausencia de corrupción, la falta de certezas jurídicas, la impunidad y la extorsión empujan a las familias a buscar en el extranjero la seguridad que sus países de origen no les garantizan.

Remesas como porcentaje del PIB por país (2024)

País

% del PIB

Nicaragua

27.0%

Honduras

25.0%

El Salvador

23.5%

Guatemala

20.0%

Costa Rica

0.8%

Relación remesa / ingreso según años en EE. UU. (Hombres)

Años en EE. UU.
Porcentaje del ingreso destinado a remesas

0 a 2 años

16.0%

3 a 8 años

15.0%

9 a 15 años

10.0%

16 a 21 años

7.0%

22 o más años

5.0%

Motivo principal de migración hacia el norte (2025)

País de origen
Razones económicas
Reunificación familiar
Violencia / Asilo

Guatemala

84.0%

11.0%

—

Honduras

74.0%

8.0%

11.0%

El Salvador

72.0%

17.0%

6.0%

Nicaragua

72.0%

6.0%

11.0%

Ingreso mensual de remesas a Guatemala 2025-2026

(En millones de US$ — Datos a septiembre de 2026)

Mes
Año 2025
Año 2026

Enero

US$ 1,817.6

US$ 1,954.7

Febrero

US$ 1,821.4

US$ 1,893.9

Marzo

US$ 2,003.7

US$ 2,441.8

Abril

US$ 1,984.6

US$ 2,141.2

Mayo

US$ 2,281.1

US$ 2,221.4

Junio

US$ 2,219.3

US$ 2,325.5

Julio

US$ 2,366.0

US$ 2,468.6

Agosto

US$ 2,368.0

US$ 2,327.7

Septiembre

US$ 2,106.7

US$ 2,240.8

TOTAL (Enero-Septiembre)

US$ 18,968.4

US$ 20,015.7

Fuente: FNF/ Banguat

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