Tras dos semanas y media de quince días de competencia, el Mundial 2026 ha dejado sus primeras conclusiones, tanto dentro como fuera de las canchas.
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Cabo Verde, el pequeño archipiélago volcánico de 500.000 habitantes situado frente a las costas de Senegal, estalló de alegría cuando sus Tiburones Azules, debutantes en un Mundial, lograron una clasificación valiente y merecida para los octavos de final.
"Para nosotros nada es imposible", celebró el seleccionador Bubista, tras una fase de grupos en la que el seleccionado africano incomodó a los campeones de Europa, España (0-0), plantó cara al Uruguay de Marcelo Bielsa (2-2) y neutralizó a Arabia Saudita (0-0).
El próximo desafío será mayúsculo: enfrentarse a la Argentina campeona del mundo de Messi el 3 de julio en Miami, en un duelo que se presenta como una auténtica prueba de nivel entre dos realidades completamente distintas.

Polémicas
La incertidumbre planeaba desde el retorno al poder de Donald Trump: ¿cuál sería el impacto de su política migratoria? Es difícil cuantificar el número de extranjeros disuadidos de acudir a vivir el sueño americano durante el Mundial, o de personas ya en Estados Unidos que evitaron asistir a los estadios por miedo a los controles.
La previa del torneo, sin embargo, estuvo marcada por un contratiempo sonado cuando el somalí Omar Artan, considerado el mejor árbitro africano de 2025, fue rechazado a su llegada a Estados Unidos pese a contar con visado.
También al fotógrafo oficial de la selección iraquí se le negó la entrada en el país. El caso tomó dimensión diplomática cuando, en plena guerra en Oriente Medio, una quincena de miembros del cuerpo técnico iraní no obtuvo visado, obligando a la selección a instalarse en México.

Por otro lado, también el tiempo de hidratación. Esta medida, introducida para combatir las altas temperaturas, no genera unanimidad entre futbolistas y entrenadores por su impacto en el ritmo de los partidos.
El parón rompe a menudo la dinámica del encuentro y puede convertirse en una oportunidad táctica para el equipo que va abajo en el marcador.



