La clasificación de Francia a las semifinales del Mundial reavivó un viejo debate: ¿puede el equipo dirigido por Didier Deschamps superar al que conquistó el primer título mundial de los galos en 1998, torneo en el que el actual entrenador también fue protagonista como jugador?
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Aunque ambas selecciones presentan números muy similares, el contexto en el que llegaron a la Copa del Mundo y su estilo de juego son muy diferentes.
Doss generaciones frente a frente
El equipo campeón dirigido por Aimé Jacquet afrontó el Mundial de 1998, disputado en casa, rodeado de dudas. Los Bleus no se habían clasificado a las Copas del Mundo de 1990 y 1994, los resultados previos no convencían y el técnico era duramente cuestionado.
En cambio, Deschamps llegó a esta edición con un proyecto consolidado tras conquistar el Mundial de 2018 y disputar la final de Catar 2022, aunque bajo presión por las recientes derrotas frente a España.

Ambos estrategas impulsaron una renovación. Jacquet dejó fuera a figuras como Eric Cantona y Jean-Pierre Papin para construir un equipo alrededor de Zinedine Zidane, mientras que Deschamps apostó por una nueva generación liderada por Kylian Mbappé, acompañada por jóvenes como Désiré Doué, Michael Olise y Manu Koné.
"Kiki", además, asumió un papel similar al que desempeñaron Zidane y el entonces capitán Didier Deschamps en 1998: es el líder futbolístico y la principal referencia del vestuario.

Caminos diferentes
En cuanto al rendimiento, la Francia de este año ha tenido un recorrido más cómodo hacia las semifinales, ya que nunca estuvo en desventaja en el marcador durante el torneo.
La selección campeona de 1998, por el contrario, superó varios encuentros dramáticos: eliminó a Paraguay con un gol de oro en octavos de final, avanzó por penales frente a Italia y remontó ante Croacia en las semifinales.

Números muy parecidos
Las estadísticas también reflejan el parecido entre ambas selecciones. Los campeones de 1998 recibieron solo dos goles y marcaron 15, mientras que el equipo actual suma dos tantos encajados y 16 anotaciones.
Sin embargo, existe una diferencia importante. El ataque del equipo de Deschamps depende principalmente de Mbappé y Ousmane Dembélé, autores de 13 de las 16 dianas de los galos. En cambio, en el certamen de 1998 fueron nueve futbolistas distintos los que aportaron anotaciones rumbo al título.
Este martes, Francia intentará superar a España para mantener vivo el sueño de conquistar una tercera Copa del Mundo, un logro que reforzaría el argumento de quienes consideran que esta generación puede igualar o incluso superar a la histórica selección campeona de 1998.
*Con información de agencias



