Un fotomontaje de la estrella española Lamine Yamal con la camiseta de Brasil y la frase "la esperanza del pueblo brasileño" se ha ha hecho viral en redes, a la espera de la final del Mundial entre Argentina y España el domingo.
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Apoyar a los rivales de la Albiceleste ha sido un factor recurrente este torneo entre hinchas del futbol en Latinoamérica, con memes, bromas y críticas que se multiplican, más allá de la rivalidad histórica entre el Brasil de Pelé y la Argentina de Diego Maradona y Lionel Messi.
En otros países como México, Colombia, Ecuador o Chile, muchos esperan que los campeones defensores muerdan el polvo.
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Tradicionalmente, las selecciones del continente que llegaban lejos en el Mundial eran apoyadas por la afición de esta región, "una dinámica de solidaridad" que "se rompe" con Argentina, dijo a la AFP el sociólogo colombiano Germán Gómez.
Lo considera "un fenómeno" de "la era digital y las redes", con la "construcción de narrativas" que vinculan al equipo entrenado por Lionel Scaloni con la FIFA y su presidente, Gianni Infantino.
"Argentina ha tenido ayuda de los árbitros", dice Francisco Santos, torcedor brasileño que intercambia láminas del Mundial en Sao Paulo. "Prefiero a España bicampeona que a Argentina tetracampeona", agregó sonriente.
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Llueven críticas a decisiones arbitrales, incluso en casos en los que expertos las avalan como correctas.
"Eso es lo bonito del futbol, la polémica. Messi sí es una leyenda, se le reconoce y juega bien. A lo mejor sí merece ser bicampeón, pero no de esa manera", dice en Ciudad de México Antonio López, un policía de 51 años.
La imagen de Argentina se ve golpeada, a la vez, por acusaciones de racismo contra sus aficionados y sus futbolistas, así como el recuerdo de cánticos de burla por los orígenes africanos de jugadores de Francia tras la final de Catar 2022.
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El mismísimo Messi, muy respaldado en el camino a ganar el Mundial en Catar, reaccionó.
"Hace cuatro años logramos lo que queríamos, jugar el último partido y ser los mejores durante cuatro años. Otra vez hemos vuelto a demostrar que nadie nos regala nada", dijo a periodistas. "Le duela a quien le duela", sentenció.
Scaloni reconoció que los cuestionamientos llegan al plantel, pero que provocan una "especie de rebelión" entre los jugadores para alzar aún más su nivel.
*Con información de AFP



