México sufre de un profundo problema de machismo y violencia de género, aunque en los últimos años las mujeres han ganado posiciones: la presidenta Claudia Sheinbaum es el máximo ejemplo.
Destacado: Carlos Correa será operado del tobillo y se perdería el resto de la temporada de MLB
Andrea Peña está lista para asistir al Mundial de futbol. Tiene boletos para los juegos disputados en México, un país donde hasta hace poco la mujer era un objeto decorativo en la tribuna.
Es seguidora de Pumas desde adolescente. Ahora se prepara para la máxima cita del balompié del planeta.

Peña asegura que la presencia de mujeres en las barras ha aumentado: en un partido clásico "hay 40 % o quizá 50 %" de mujeres, dice.
Sheinbaum decidió ver la ceremonia y el partido de inauguración con aficionados en la plaza del Zócalo, en la Ciudad de México. En su lugar, en el palco del estadio Azteca, asistirá una chica que resulte ganadora de una inédita competencia de dominio del balón.
Abriendo espacios
Muchos aún recuerdan a la "Chiquitibum", la actriz española Mar Castro, que entonces aparecía en un anuncio de cerveza bailando entre los hinchas con poca ropa.

Para 2026, las cosas han cambiado. Este Mundial contará con seis árbitras principales, incluida la mexicana Katia Itzel García. Las mujeres también llevan años abriendo espacios en el periodismo deportivo.
Una encuesta de Mitofsky mostró que 25 % de las mexicanas están interesadas en el Mundial, aún por debajo de los hombres, con 44 %.
La socióloga Natalia D'Angelo, que investiga el fenómeno de las porras desde su país de origen Argentina, explica que las mujeres deben dar una lucha "muy intensa" para ser reconocidas en estas agrupaciones.
"Y cuando lo logran, es bajo figuras de género, como por ejemplo como organizadoras o administradoras", dice la profesora de la universidad Iberoamericana de México.
La contadora
Ofelia Ponce, una referente en La Rebel (porra de Pumas). Llegó como aficionada cuando tenía 14 años y hoy es la encargada de administrar los recursos reunidos por la organización.

"La propia naturaleza de la mujer es administrar, cuidar los recursos", explica esta contadora de 51 años a las afueras del estadio Olímpico Universitario, la casa de los Pumas. "Entonces me integro en esa parte de la barra de llevar el dinero", contó.




