Los partidos de United 2026 se viven todo el día en las sedes mundialistas. Este jueves nos tocó estar en Dallas para presenciar el empate 1-1 entre Suecia y Japón.
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El duelo estaba programado a las 6:00 de la tarde en horario local, pero desde temprano vimos a cientos de aficionados caminando con la camisola amarilla de los europeos y la azul de los nipones.
Pura fiesta, pero celebrada de diferente manera, algo bonito que se disfruta en el día a día en la fiesta futbolera.
Los vikingos suecos se tomaron buena parte de las cervezas de la ciudad; entonces al estadio llegaron más entonados de la cuenta. La policía norteamericana que observa de cerca estuvo más atenta y acompañó el ingreso de la multitud al recinto.

Algo curioso y poco visto por acá: algunos se salieron del camino para orinar en los árboles o paredes, algo que a la seguridad no le gustó para nada, pero lo dejó pasar.
Mientras tanto, los demás iban a puros cánticos y gritos de "Vamos, Suecia", "Heja Sverige", a todo pulmón. Con el lente de Soy502 se portaron "buena onda" y nos preguntaron en inglés por qué no clasificamos al Mundial.
Era para sentarnos a tomar un café y contarles las razones, pero no había tiempo; al menos respondieron, pero ustedes están acá, y es verdad, nosotros seguimos documentando el emocionante Mundial.
Paz y tranquilidad
La parcialidad de enfrente, los japoneses, bastante distintos. Entraron en orden y muy temprano al estadio. Que lo hayan hecho con tranquilidad no quiere decir que no lo hicieron cantando y celebrando. Por estos días son famosos por "imitar" porras argentinas, algo que les gusta desde hace años.

Si hay que contar quiénes eran más dentro del inmenso y techado coloso de Dallas, la respuesta es: japoneses. Porque no solo de su país (unas 15 horas de vuelo) vinieron, también se sumaron seguidores de otras partes del mundo para alentar a una nación que les llama la atención.
¡Qué lindo el futbol! Que siga tendiendo puentes entre seguidores de todo el planeta y regalándonos historias bonitas para contar.
Qué bonita tradición
La afición japonesa se ha hecho la bonita fama de ayudar a levantar toda la basura que queda tirada en el suelo después de los partidos. Y es un montón. Con bolsas grandes pasan en todas las filas, colaborando con los trabajadores del estadio. Se ganan los aplausos de todos y contagian también a otros seguidores. Que nunca se pierda la tradición.




