Los cambios hormonales y la presión del bebé en el estómago pueden contribuir a que padezcas acidez durante el embarazo.
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Según un estudio citado por la Clínica Cleveland, entre el 30 % y el 80 % de las mujeres embarazadas experimentan reflujo.
Aunque puede suceder durante cualquier etapa, la acidez y el reflujo son más comunes en el tercer trimestre, cuando hay más presión sobre el estómago.

Por lo general, los síntomas comienzan entre 30 minutos y una hora después de haber comido, sobre todo cuando te agachas, acuestas o cargas algo.
Entre los síntomas se encuentran ardor que va desde el pecho hasta la garganta, hinchazón o sensación de llenura y eructos.
Entre las formas de aliviar la acidez está beber leche tibia con una cucharada de miel, comer yogur o masticar chicle.

A prevenir
- Aliméntate varias veces durante el día, en lugar de tres.
- Come más despacio de lo que acostumbras.
- Siéntate recta mientras comes.
- Evita las comidas fritas, grasosas o muy condimentadas.
- Evita cítricos.
- Limita la cafeína.
Nuevos hábitos
- Espera dos horas después de haber comido para acostarte.
- Al llegar a la cama, busca una posición en que tu cabeza esté más alta que tus pies, o ayúdate con almohadas.



