En temporada de lluvias y frío, muchas personas se enferman de gripe, tos, y otras enfermedades que dañan la nariz, la garganta y los pulmones. En Guatemala, los más afectados son los niños pequeños y los abuelos.
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El resfriado común es el más frecuente. Causa congestión, estornudos, dolor de garganta y cuerpo cortado. La doctora Noelia Cumes, del Ministerio de Salud, dice que los síntomas pueden durar de 7 a 10 días. Pero si no se cuidan, pueden complicarse, sobre todo en personas con problemas de salud, niños y adultos mayores.
También está la influenza, un virus más fuerte que el resfriado. Da fiebre alta, dolor de cuerpo, mucho cansancio y tos. En algunos casos, puede llevar a hospitalización. De enero a mayo de este año, se confirmaron más de 200 casos de influenza A (H1N1), especialmente en Guatemala, Quetzaltenango y Alta Verapaz.

"Los virus se transmiten por la saliva, al toser, estornudar o hablar cerca de alguien. También al tocar cosas contaminadas. Por eso, es importante lavarse las manos, limpiar la casa, usar mascarilla si se tienen síntomas y visitar el centro de salud si hay fiebre alta o problemas para respirar", explica.
Además de la higiene y el abrigo, una buena alimentación ayuda a que el cuerpo esté más fuerte y se defienda mejor contra las enfermedades respiratorias. Comer sano todos los días mejora las defensas y protege los pulmones, sobre todo en los niños y los adultos mayores.

Alimentos y prevención
- Naranja, mandarina y limón: alto contenido de vitamina C, que ayuda a subir las defensas del cuerpo.
- Manzana, mora, arándano y frambuesa: protegen los pulmones y ayudan a que respiren mejor.
- Brócoli: tiene vitaminas que ayudan a no enfermarse y a reducir la inflamación.
- Ajo y cebolla: limpian los pulmones, bajan la inflamación y combaten las bacterias.
- Jengibre y cúrcuma: bajan la inflamación de la garganta y ayudan a los pulmones.
- Tomate: protege los tejidos del pulmón por dentro.
- Huevo: su yema tiene vitamina A, buena para sanar las vías respiratorias.
- Pescado y mariscos: grasas buenas que ayudan a respirar mejor.
Si estás enfermo
- Come frutas y verduras ricas en vitaminas A, C y E (como zanahoria, naranja, espinaca) para ayudar a tu cuerpo a recuperarse y cuidar tus vías respiratorias.
- Usa alimentos como cebolla, ajo, jengibre y rábanos, que ayudan a soltar la flema y limpiar los pulmones.
- Evita comidas muy grasosas o procesadas. Es mejor comer alimentos frescos y naturales que ayuden a tu cuerpo a defenderse.
- Toma más líquidos: agua, caldos o jugos naturales como el de naranja. Esto te mantiene hidratado y ayuda a limpiar tu garganta y pulmones.

Respira limpio
- Abre las ventanas todos los días. Así entra aire fresco y sale la humedad, lo que evita hongos y bichos que dañan los pulmones.
- Limpia seguido los objetos que todos tocan: manijas, teléfonos, controles.
- Lava las sábanas, toallas y almohadas al menos una vez por semana.
- Barre y quita el polvo con frecuencia, especialmente debajo de las camas o muebles.
- Mantén limpia la cocina y los aparatos que usas para cocinar.
- Revisa si hay humedad en paredes o techos y arréglalo. Si puedes, usa un deshumidificador.
Cuando ir al médico
- Fiebre alta que no baja (más de 38.5°C)
- Tos muy fuerte o con silbidos
- Dificultad para respirar o respirar muy rápido
- Hundimiento del pecho al respirar (en niños)
- Mucho cansancio o debilidad
- Si no quiere comer ni tomar líquidos
- Si está decaído, muy irritable o con ojos hundidos
- Dolor en el pecho o zumbido al respirar
- Si el bebé tiene menos de 2 meses y presenta síntomas




