La verapacense Sara Galilea Quib se convirtió en campeona mundial juvenil de powerlifting tras levantar 220 kg en sentadilla.
ADEMÁS DE: César Brañas: El genio tímido que transformó la cultura guatemalteca del siglo XX
Sara Galilea Quib es una destacada atleta de levantamiento de potencia, disciplina conocida como powerlifting, que ha logrado posicionarse como una de las principales representantes juveniles del país a nivel internacional.
Nacida en Cobán, Alta Verapaz, la deportista de 19 años ha construido una trayectoria marcada por la disciplina, el esfuerzo constante y resultados sobresalientes en competencias de alto rendimiento.

En 2025, Quib alcanzó uno de los logros más importantes de su carrera al coronarse campeona mundial juvenil en el World Classic Sub-Junior y Junior, realizado en Costa Rica.
En este evento, la atleta cobanera tuvo una participación destacada en la modalidad de sentadilla en la categoría de -84 kilogramos, donde demostró una combinación de fuerza, técnica y control que le permitió imponerse ante rivales de alto nivel internacional.

Este triunfo significó además su debut oficial como atleta de alto rendimiento con la selección nacional de Guatemala, representando al país en una competencia mundial.
La joven deportista destacó que este resultado fue producto de un proceso largo de preparación, especialmente tras haber enfrentado dificultades en 2024, cuando perdió la oportunidad de asistir a los Juegos Bolivarianos, situación que, según sus propias palabras, le generó frustración, pero también la motivó a mejorar.

"Fue el resultado que yo esperaba, luché mucho, porque en el año 2024 perdí la oportunidad de ir a los Juegos Bolivarianos y me decepcioné por eso. Aunque iba nerviosa, se vio el fruto de los meses de esfuerzo", expresó la atleta.
Los inicios de Sara en el deporte estuvieron ligados a la búsqueda de una mejor condición física. Comenzó a entrenar a los 14 años, motivada por la cercanía de su centro educativo con el polideportivo donde funciona la Asociación de Potencia en Cobán.

Una invitación de una amiga la acercó a la disciplina, sin imaginar que con el tiempo se convertiría en su principal proyecto de vida.
"Empecé por salud y mejorar mi físico, ya que nunca tuve en mente competir. Poco a poco vi que iba mejorando y me gustó", comentó sobre sus primeros pasos.
Con el paso del tiempo, su compromiso aumentó, incorporando entrenamientos diarios y un proceso de preparación física y mental enfocado en la competencia de alto nivel. Quib explicó que antes de sus participaciones internacionales analizaba a sus rivales y las marcas que eran capaces de levantar, lo que le permitió plantearse nuevas metas personales y superar sus propios límites.
Durante su participación en el mundial juvenil, logró levantar 220 kilogramos en su mejor intento de sentadilla, marca que describió como un momento decisivo en su desempeño. "Fue una sensación tensa, porque levanté un peso que no había levantado antes. En mi último intento arriesgué todo. Fue increíble la emoción y ver a todos apoyándome", relató.
Hoy en día, Sara Galilea Quib se consolida como una de las promesas del levantamiento de potencia en Guatemala.





