Conocer tu tipo de cabello y sus necesidades no solo mejora su apariencia, también protege su salud a largo plazo. Elegir el champú correcto es un paso fundamental en cualquier rutina capilar efectiva.
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Mariela Pú, estilista del salón Marbet, explica que "existen los cabellos tratados químicamente, con coloración, mechas, rayos, bases o alisados, y los naturales que no han pasado por esos procesos, pero pueden presentar grasa, caspa o caída".
Patricia Toledo, experta en coloración señala que el pelo puede presentar diferentes clases de problemas. "En los cabellos gruesos el problema es el volumen, el cabello frizado necesita hidratación, y el pelo fino su problema es la falta de volumen y muchas veces tiende a generar grasa", afirma.

Pú aconseja tener en cuenta que en cabellos tratados a veces se necesitan dos tipos de champú. "Por ejemplo, si se tiene teñido y presenta grasa, se debe intercalar el uso de dos productos: un champú para cabellos con coloración y otro para grasoso".
La estilista recomienda que un día se utilice el champú para la grasa y el resto de los días para cabello teñido. Para hacer una mejor compra de productos, Toledo aconseja hacer un diagnóstico primero y acudir a tu estilista de confianza que te asesorará acertadamente.
Por último, Pú recomienda complementar el lavado con productos de acabado de styling, cremas para definir rizos, para evitar frizz o gotitas para sellar puntas, y terminar el peinado con secadora o al natural.

Dúo
Estilistas afirman que en cabellos naturales se detectan con más facilidad la caspa, grasa o caída. En estos casos recomiendan comprar producto en dúo. Debe adquirirse el champú y acondicionador de la misma marca y tipo, para que sea beneficioso.
Diversas
Según la Academia Americana de Dermatología, cada cabellera varía en textura, grosor y porosidad. El cabello liso suele ser brillante, pero puede volverse graso con facilidad. El cabello ondulado tiene forma de "S" y tiende a encresparse. El rizado forma espirales definidas y es propenso a la resequedad. El cabello muy rizado o afro presenta rizos densos y tiende a ser frágil y seco.

Tips
Para identificar tu tipo de cabello, observa su forma natural después de lavarlo y dejarlo secar al aire. Además, considera su textura, fina, media o gruesa, y porosidad, que indica qué tan bien absorbe y retiene la humedad. Un truco simple para conocer la porosidad es deslizar los dedos por un cabello limpio: si se siente áspero, probablemente es poroso.
Con o sin
Un champú sin sal es una opción más suave y menos irritante, recomendada especialmente para cabellos delicados o procesados, como por ejemplo aquellos tratados con alisados de keratina, quebradizos o secos. No es mejor ni peor que un champú con sal, sino que depende de las necesidades específicas de tu cabello.





