¿Sabías que el actual parque Bolívar de Quetzaltenango nació tras la destrucción en 1902 de la ermita de San Sebastián?
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La historia permite recordar uno de los edificios religiosos más importantes que tuvo Quetzaltenango y que desapareció hace más de un siglo.
Se trata de la antigua ermita de San Sebastián, ubicada en el lugar que actualmente ocupa el Parque Bolívar y que durante muchos años fue el centro religioso y social del cantón del mismo nombre.

Los registros históricos muestran que desde finales del siglo XIX existía interés por dar nuevos usos al inmueble. En 1884, la Municipalidad de Quetzaltenango propuso convertir los templos de San Sebastián y San Antonio en escuelas públicas, por lo que solicitó al Gobierno la concesión de los terrenos.
Sin embargo, la petición no prosperó y para 1891 las autoridades continuaban buscando espacios adecuados para construir establecimientos educativos en ambos sectores.
El destino de la ermita cambió drásticamente tras el terremoto ocurrido el 18 de abril de 1902, uno de los eventos sísmicos más destructivos registrados en la región.

La estructura sufrió severos daños y nunca fue reconstruida. Con el paso de los años, el inmueble quedó abandonado y en deterioro constante.
Para 1910, integrantes de la corporación municipal planteaban aprovechar el espacio para construir una escuela y una sección de policía. Años después, en 1920, surgió una nueva propuesta que sugería demoler completamente los restos de la iglesia y transformar el área en un jardín o alameda para beneficio de los vecinos.

La decisión se concretó en los años siguientes. En 1921 se ordenó la demolición de los muros que aún permanecían en pie debido al mal aspecto que presentaban. Además, se buscó la colaboración de los habitantes del sector, quienes podrían aprovechar la piedra utilizable a cambio de participar en los trabajos.
En 1923, vecinos del barrio aportaron mano de obra para retirar los escombros y limpiar el terreno.
Finalmente, para 1925 ya no quedaban vestigios importantes de la antigua ermita. Ese mismo año, cuando se proyectaba la construcción de un monumento a Cirilo Flores en otro punto de la ciudad, los vecinos solicitaron que el kiosco previsto para esa obra fuera trasladado a la antigua plazuela de San Sebastián.

La petición fue aceptada y en el sitio donde durante décadas se levantó el templo se construyó un pequeño parque. El quiosco fue instalado allí y el espacio fue inaugurado el 26 de diciembre de 1926 con el nombre de Parque Bolívar.
En 1930, se impulsó la construcción de un monumento en honor a Simón Bolívar por el centenario de su fallecimiento. Aunque se propuso también cambiar el nombre de la calle de San Sebastián, la municipalidad únicamente autorizó la colocación del monumento.
Con el paso del tiempo, el parque continuó transformándose. El quiosco desapareció a inicios de 1970 y el monumento actual, donado por Venezuela, fue inaugurado el 14 de septiembre de 1990.
Hoy, las pocas fotografías conservadas del antiguo templo constituyen uno de los escasos testimonios visuales de una construcción que formó parte fundamental de la historia y la identidad del barrio San Sebastián de Quetzaltenango.





