La tragedia del volcán Tecuamburro en 1982 dejó más de 500 muertos en Santa Rosa tras un deslave que sepultó la colonia El Pedregal.
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El volcán Tecuamburro, ubicado en el departamento de Santa Rosa, fue escenario de un desastre histórico cuando uno de sus embalses subterráneos colapsó. Esta ruptura fue provocada por la sobrecapacidad de agua debido a fuertes lluvias, lo que resultó en un deslave que afectó gravemente a Chiquimulilla y otros municipios aledaños.
La celebración del 15 de septiembre de 1982 transcurrió bajo la intensa lluvia que caía desde dos días antes sobre la región.
Pocos se imaginaron que anticipaban la tragedia que se abatió sobre la colonia El Pedregal la tarde del 19 de septiembre, según recuerdos de los sobrevivientes.

Los Bomberos Voluntarios recibieron la alerta de que una fuerte correntada procedente del volcán Tecuamburro había ocupado el cauce del río Urayala y venía hacia el pueblo.
"A eso de la 1:00 de la tarde empezamos a dar la alerta en el sector del cementerio y las cercanías del rastro municipal", recordó el socorrista Faustino Pérez.
El aviso se dio en vano, pues la mayoría de los vecinos no quisieron que los evacuaran al barrio Santiago y decidieron permanecer en sus casas, aunque estaban al nivel de la corriente.

"Poco después, a las 2:30, el caudal del río sobrepasaba los diez metros de altura, muchas viviendas se destruyeron y sus ocupantes murieron ahogados", detalló Pérez.
Donde minutos antes pasó la ambulancia de los bomberos, se acumulaban el lodo, las piedras y los árboles de gran tamaño arrastrados por la fuerza del agua.

Pérdidas
- En un principio, se rescataron 62 cadáveres y se reportaron 250 desaparecidos.
- Días después se contabilizaron 315 muertos, solo en Chiquimulilla, y cerca de 400 familias afectadas.
- Semanas más tarde se supo que uno de los embalses subterráneos del volcán Tecuamburro fue el causante de la tragedia.

Cronología de la tragedia
- El detonante: El sábado 18 de septiembre de 1982 comenzaron lluvias torrenciales acompañadas de vientos huracanados que saturaron los suelos del complejo volcánico.
- El alud: El domingo 19 de septiembre, cerca de la una de la tarde, la corriente colapsó. El desborde de un embalse subterráneo y el río Urayala detonaron un deslave masivo.
- Impacto destructivo: Ríos como El Jute bajaron con fuerza, destruyendo a su paso infraestructuras, como el beneficio de café Palmira, y sepultando parcelas en poblados como El Astillero.





