Julio Iglesias demandó a la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo española Yolanda Díaz, después de que dos de sus trabajadoras acusaran al cantante de explotación laboral y abuso sexual.
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Iglesias hizo la demanda al Tribunal Supremo a Díaz por intromisión al honor, pidiendo que se le compense con la cantidad de 50 mil euros (más de Q380 millones)
En enero de 2026, la Fiscalía de España inició una investigación tras un programa de televisión donde extrabajadoras suyas de origen dominicano lo denunciaran.

En mayo de este 2026 ya hubo un acto de conciliación entre el artista y la vicepresidenta segunda del Gobierno pero al no retractarse ella, Iglesias decidió tomar cartas.
El cantante pide que Yolanda reconozca que su opinión es "una intromisión ilegítima en el derecho al honor" de Iglesias por ello, además del apoyo económico pide que se retracte.
El famoso tambien presentó una demanda por calumnias y un delito contra la integridad moral contra varios periodistas de elDiario.es, por haber lanzado la noticia.
Yolanda Díaz habló en Televisión Española. "Las mujeres estamos hartas del maltrato sistémico que estamos sufriendo", aseguró pidiendo que se le retire al cantante la medalla a las Bellas Artes del país europeo.
Las acusaciones de dos trabajadoras de República Dominicana en contra de Julio Iglesias
Según una investigación publicada por esDiario.es y Univisión, dos exempleadas, relataron episodios de abuso físico, verbal y sexual que, según afirman, ocurrieron durante meses de trabajo al servicio del cantante en 2021. Una de ellas trabajaba limpiando y cocinando en sus mansiones del Caribe y la otra fue su fisioterapeuta.
Rebeca de 22 años, de origen dominicano, relató que fue víctima de abuso sexual, además de sufrir bofetadas, insultos y humillaciones, siendo presionada además, a participar en tríos.
Laura es venezolana y afirmó que mientras realizaba fisioterapia al cantante fue manoseada sin su consentimiento e insultada constantemente, además de ser presionada para participar en un trío.
Como dormían allí, se les negaba el derecho de salir de las casas y no se les permitía hablar entre ellas o con otro hombre de la casa que no fuera Iglesias, también afirman que el intérprete les revisaba el celular para asegurarse que no tuvieran novio.
Las denunciantes presentaron su caso ante la Audiencia Nacional en España, e hicieron públicos detalles sobre el ambiente laboral y su experiencia en las residencias de Julio Iglesias, donde se sintieron "prácticamente esclavas".





