Conoce el Pasaje Enríquez, monumento patrimonial de Quetzaltenango que conserva 125 años de historia, comercio e identidad cultural
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El Pasaje Enríquez es mucho más que un corredor comercial en el corazón de Quetzaltenango. Su historia, arquitectura y valor artístico lo convierten en uno de los inmuebles patrimoniales más representativos del occidente de Guatemala y en una de las construcciones más emblemáticas de la ciudad de Xelajú.
La edificación fue construida en el año 1900 bajo la dirección del arquitecto Alberto Porta, quien trabajó junto con el artista italiano Luis Liutti para dar vida a un edificio que, por su estilo y riqueza ornamental, es considerado una de las grandes joyas arquitectónicas heredadas del siglo XIX y uno de los principales referentes del desarrollo urbano de la época.
El proyecto surgió por iniciativa de Juan Enríquez, propietario del terreno, quien buscaba impulsar la actividad comercial de la ciudad mediante la creación de un espacio destinado a albergar diversos negocios.
Desde sus primeros años, el nivel inferior fue ocupado por tiendas, comercios y establecimientos de distinta índole, mientras que la planta alta sirvió como residencia de la familia Enríquez.
Con el paso de las décadas, el inmueble atravesó diferentes etapas. A mediados del siglo XX fue hipotecado y posteriormente cambió de propietarios tras ser puesto en venta.
A pesar de estas transformaciones, el edificio conservó su vocación comercial y continúa siendo uno de los puntos de mayor movimiento económico y turístico del Centro Histórico de Quetzaltenango.
Uno de los mayores atractivos del Pasaje Enríquez es su extraordinario valor artístico. En su interior aún pueden apreciarse delicados grabados y elementos decorativos elaborados por los artistas italianos Luis Liutti y Desiderio Scotti, cuyas obras aportan elegancia y distinción a cada rincón del edificio.
Estos detalles reflejan la influencia europea que marcó la arquitectura quetzalteca durante el auge económico que vivió la ciudad a finales del siglo XIX e inicios del XX.
Además de su riqueza arquitectónica, el Pasaje Enríquez posee un importante valor histórico por formar parte de un exclusivo grupo de construcciones de este tipo en Guatemala. Es uno de los únicos tres pasajes existentes en el país, junto con el Pasaje Rubio y el Pasaje Aycinena, ambos ubicados en la Ciudad de Guatemala.
Todos fueron concebidos para comunicar de forma directa una calle con otra, integrando espacios comerciales con un diseño elegante y funcional.
Hoy, más de 125 años después de su construcción, el Pasaje Enríquez continúa siendo un símbolo de identidad para los quetzaltecos.
Sus locales comerciales, cafeterías y espacios de encuentro mantienen viva la esencia con la que fue concebido, mientras su arquitectura sigue cautivando a visitantes nacionales y extranjeros que encuentran en este histórico pasaje un testimonio del esplendor cultural y económico que distinguió a Quetzaltenango a principios del siglo XX.




