Especialistas de Guatemala, México y Estados Unidos escanearon un rostro maya, hecho de estuco, cuyo interior contiene un cráneo humano.
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La revista científica especializada en estudios mesoamericanos "Mexicon", publicó el estudio de un cráneo recubierto de estuco, que fue donado a la Fundación Ruta Maya, organización que busca recuperar objetos arqueológicos que hayan salido del país en décadas pasadas, con el propósito de repatriarlos a Guatemala.
La investigación se llama "Un rostro sagrado en el altiplano guatemalteco: resignificando un cráneo maya recubierto de estuco" y es resultado de la aplicación de métodos de análisis para examinar su estructura interna y darle una identidad a la persona detrás de este objeto, cuyo valor en la cosmovisión maya es muy importante.
¿Quién realizó el estudio del cráneo maya recubierto con estuco?
La investigación fue desarrollada por Rafael Mejicano Díaz, Otto Orellana, Jaquelin Cano, Katherine Marroquín Sandoval, Sofía Paredes, Ivaxel Rén, Lucía Mainou, Rocío Albarrán y Vera Tisen.
La presentación de estos datos fue realizada por el Ingeniero Fernando Paiz Andrade, Presidente de la Fundación de la Ruta Maya.
Detalles del cráneo recubierto de estuco
Se trata de un rostro con forma felina que contiene el cráneo de un adolescente, según comparte la cirujana dentista Dra. Jaqueline Cano,Técnica radiológica de TecniScan, quien estuvo involucrada en la evaluación de los restos.
El joven habría sido decapitado, por la manera en la que se encuentra: "Se encontraron las vértebras 1 y 2 que sostienen el cuello y forman parte del mascarón estucado, como especialista en el área de tomografía y resonancia magnética es un detalle muy importante de qué le ocurrió", continuó.
Según la Dra. Iyaxel Cojtí, profesora del depto de Antropología de la Universidad de Texas en Austin y arquéologa, agregó como contexto histórico que la pieza data del 1,400 al 1,450 a,C. del período Clásico Tardío, y que esta era una técnica usada exclusivamente en el área Ixil, una pieza similar se encuentra en el Museo Regional de Chichicastenango Rossbach.
"Se trata de un joven no local, que posiblemente fue cautivo, proveniente de otra área de Guatemala, regularmente los cráneos con estuco están cerca de un juego de pelota y se colocaban como una ofrenda especial, una práctica muy focalizada en el área Ixil, parte de la transversal del norte entre quichés y cakchiqueles", agregó la Dra Cojtí.
"Según los datos históricos la persona joven no es del altiplano, probablemente viene del oriente del país, durante el periodo post clásico había entidades políticas que se expandían para buscar recursos, esto creaba rivalidad, generalmente este tipo de actividades indicaban conflicto, capturaban a personas y quizá se trataba de un guerrero, o alguien que defendía su territorio y fue capturado y asesinado, según el trauma que tiene en el cuello, luego fue llevado al altiplano, aquí se entregó como una ofrenda especial para sustentar a una deidad local, a veces las ofrendas en el área Ixil, de donde proponemos que se modeló este cráneo, podían representar imágenes como en este caso, con rasgos felinos, seguramente estaba ubicado en la parte posterior de un altar que sí estaba dedicado a una deidad Ixil.", agregó.
Los investigadores explican que el estuco fue aplicado para construir una representación facial y está hecho a base de diferentes capas, materiales y tratamientos que evidencian un proceso de elaboración cuidadoso, realizado con conocimientos técnicos específicos y con una intención que trascendía la simple conservación de los restos humanos.
Se desconoce en qué parte de Guatemala fue hallada esta pieza debido a que formó parte de una colección privada y fue entregada, aunque es posible que provenga del Motagua, no hay data exacta de su lugar de origen por las circusntancias en las que se adquirió.
Tecnología usada para el examen del cráneo recubierto de estuco
Para examinarlo se realizó una tomografía computarizada y una reconstrucción tridimensional, que mostró la anatomía y modificaciones del cráneo, sin intervenir físicamente la pieza.
Además se usó una fotografía con luz ultravioleta, difracción de rayos X y cromatografía de gases, acoplada a espectrometría (técnica científica para medir la cantidad de radiación o masa de una sustancia), para estudiar los componentes minerales y orgánicos, presentes en el recubrimiento.
Esto se complementó con la datación por radiocarbono y la revisión de antecedentes arqueológicos y etnohistóricos.
Según se expresa de manera oficial "Esta colaboración permitió estudiar el cráneo sin comprometer su integridad y generar información relevante tanto para la investigación científica como para su conservación como parte del patrimonio cultural guatemalteco".
Conoce el estudio completo en "Mexicon" ingresando aquí.
MIRA:
El rostro maya de estuco que esconde un cráneo humano. Publican investigación de esta pieza hallada en #Guatemala. Nota completa en @soy_502 pic.twitter.com/AQ3MBmEov1




