El Museo de Correos y Telégrafos de Santa Cruz del Quiché ofrece un viaje histórico desde el código Morse hasta el mundo de WhatsApp. Conoce la historia del telégrafo en Guatemala en este recinto gratuito que resguarda tesoros de la filatelia y aparatos antiguos.
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Actualmente, basta con conectarse a las aplicaciones como WhatsApp y Telegram para comunicarse de manera instantánea con toda persona en cualquier lugar del mundo.
Las buenas noticias no tardan en compartirse con familiares y amigos, a las vez que las notificaciones tampoco demoran en llegar.
Para toda persona nacida y rodeada por la tecnología, cuesta imaginarse cómo eran las épocas en que las personas se escribían cartas a mano que demoraban días, semanas o meses en llegar, según la distancia y el estado de las comunicaciones.

Asimismo, desconocen la síntesis necesaria para enviar los telegramas a través del código Morse para llegar con mayor urgencia a su destinatario.
Tal es el recorrido que propone el Museo de Correos y Telégrafos de Santa Cruz del Quiché, en la 3a. calle entre 0 y 1a. avenida de la zona 1, atrás del edificio de Gobernación Departamental.

Al presentar la tesis que le otorgó el título de licenciado en Historia por la Universidad de San Carlos, Octavio Gasparico Asabá señaló que el telégrafo llegó a Santa Cruz del Quiché en 1875.
En ese año comenzó la expansión del servicio hacia el occidente del país, apenas dos años después de su introducción durante la llamada reforma liberal.
Visita en el tiempo
Al contemplar los antiguos teléfonos de disco, los aparatos utilizados para mandar telegramas y las cajas de valores conservadas en el recinto, el visitante experimenta la sensación de que retrocede varias décadas en el pasado.

"Como quichelense, me siento orgulloso de resguardar estos tesoros que fueron valiosos hace muchos años", comentó Luis Grave, encargado de la oficina de correos y del museo.
Bajo su dirección, se muestran las bicicletas utilizadas por los carteros para repartir la correspondencia, las máquinas de escribir en la que se escribía la primera versión del telegrama y hasta una cabina telefónica para las llamadas locales.

"Les explicamos a quienes vienen cómo funcionaban los aparatos y se les enseña cómo se enviaban los mensajes", prosiguió Grave.
En un espacio se muestran las estampillas que cubrían los costos de envío de la carta, cuyos diseños son cotizados entre los coleccionistas dedicados a la filatelia.

"El telégrafo es un aparato innovador que fue fundamental para el desarrollo de la humanidad y al cambio de la tecnología quedó obsoleto", detalló Grave, con cierta melancolía.
Sin embargo, los objetos antaño utilizados para facilitar la comunicación entre los seres humanos despiertan la fascinación de los niños, quienes contemplan con admiración las diferencias entre los teléfonos de disco y los actuales aparatos que caben en el bolsillo.

El recinto abre de lunes a viernes, en horario de 8:00 de la mañana a 3:00 de la tarde, y la admisión es gratuita.




