Francisco Méndez es un ejemplo de éxito y emprendimiento en Guatemala. Tras perder su empleo por la pandemia, fundó Wolf, una empresa líder en ventanas de PVC, aluminio y estructuras metálicas.
TE PUEDE INTERESAR: El dulce secreto de la jubilación: El profesor que conquistó el mercado de la miel
Con esfuerzo, perseverancia y confianza en sus habilidades, Francisco Méndez logró transformar uno de los momentos más difíciles de su vida en una oportunidad para emprender y salir adelante.
Francisco es fundador de la empresa Wolf, dedicada a la elaboración de ventanas de PVC, acabados de viviendas, estructuras metálicas y trabajos finos en aluminio. Sin embargo, detrás de su crecimiento empresarial existe una historia marcada por la incertidumbre y el sacrificio.

Cuenta que en diciembre del año 2021 perdió su trabajo a consecuencia de la pandemia, una situación que cambió por completo su vida. Aunque tocó muchas puertas buscando empleo, las oportunidades no llegaban y la necesidad empezó a aumentar.
Lejos de rendirse, decidió buscar alternativas. Empezó a recorrer diferentes municipios y departamentos realizando pequeños trabajos de reparación, labores que le permitieron reunir poco a poco algo de dinero para adquirir herramientas y seguir trabajando.
Mientras realizaba estos trabajos recibió la llamada de una empresa donde anteriormente había dejado papelería. La oportunidad de regresar al mundo laboral llegó y Francisco decidió aprovecharla. Permaneció trabajando durante un año y medio, tiempo en el que logró ahorrar y prepararse para cumplir uno de sus mayores sueños: tener su propia empresa.

Lo que más llama la atención de su historia es que, pese a las dificultades económicas, nunca consideró viajar hacia los Estados Unidos.
Fuerza laboral
Asegura que decidió quedarse en Guatemala y luchar por salir adelante, confiando en sus capacidades y en el valor de su trabajo.
Tras reunir suficiente capital y herramientas, tomó la decisión de emprender y fundar Wolf, empresa que actualmente continúa creciendo.
"Ahora tengo dos salas de venta, nos enfocamos en dar acabados finos en aluminio, además de estructuras metálicas, y ya hemos obtenido certificaciones", expresó orgulloso.

Su familia fue pilar fundamental
El emprendedor también recordó que gran parte de lo que hoy sabe lo aprendió gracias al apoyo de su madre. Relata que durante las vacaciones ella lo enviaba a trabajar con un tío que se dedicaba a distintos oficios relacionados con la herrería, la elaboración de ventanas y la carpintería.
Entre risas comentó que el único oficio que no logró aprender fue albañilería, debido a que no tenía otro pariente que se dedicara a ese trabajo.
Hoy, Francisco Méndez asegura que su historia demuestra que con esfuerzo, disciplina y perseverancia es posible salir adelante sin abandonar el país aprovechando las oportunidades que existen en el país.





