El Monumento al Sexto Estado de los Altos, símbolo de Quetzaltenango honra a sus mártires y preserva la historia altense desde 1892.
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Sobre la 12 avenida de la zona 1, de la Ciudad de Quetzaltenango, una de las vías más transitadas de la urbe, se ubica una estructura simbólica que resguarda la historia de quienes dieron su vida por la creación del Estado de los Altos.
El monumento se ha convertido en un símbolo de memoria y reconocimiento a mártires que lucharon por la autonomía y el desarrollo de la región.
Aunque para algunos pasa desapercibido y desconocen su significado, este lleva el nombre de Monumento al Sexto Estado de los Altos, y tiene como objetivo preservar la memoria de aquella gesta que marcó la identidad política y cultural de la región.

Fue inaugurado el 14 de septiembre de 1892, hace 134 años. Aunque las placas conmemorativas quedaron pendientes y fueron colocadas hasta 1894, según detalla el historiador Óscar Soto en su libro Quetzaltenango: Prolegómenos de su historia, donde se documenta la importancia simbólica del monumento en la construcción de la identidad quetzalteca.
En el interior se encuentran los restos mortales de líderes quetzaltecos, quienes fueron fusilados en 1840 por órdenes de Rafael Carrera, como parte de los hechos que siguieron a la disolución del Estado de Los Altos.

Su presencia allí busca rendir homenaje a su lucha, ideales y al deseo de engrandecimiento de la ciudad.
Dentro de este espacio se colocaron varias urnas con los restos de miembros de la corporación municipal y de personajes emblemáticos como el general Agustín Guzmán, el doctor Cirilo Flores, el alcalde segundo don Félix López y Felipe Gálvez, entre otros protagonistas de la historia altense.

En los costados del monumento, hay varias placas conmemorativas donde se hace referencia a la lucha que ciudadanos quetzaltecos protagonizaron.
El monumento se ubica en lo que antiguamente se conocía como la plazuela San Nicolás, frente al templo de San Nicolás de Tolentino.

De acuerdo con el historiador Raúl Izás, en su diseño original la estructura estaba completa y en la parte superior de la columna se encontraba un ángel sosteniendo una bandera, mientras que al fondo se apreciaba uno de los templos más representativos de la ciudad.
Sin embargo, en 1902, a causa del terremoto de San Perfecto, el sector sufrió graves daños que transformaron por completo el paisaje urbano. La iglesia fue demolida debido a los daños estructurales, y el entorno del monumento cambió de manera irreversible, quedando como se observa en la actualidad, con una columna inconclusa.

"Luego del terremoto cayó parte de la columna y se decidió dejarla truncada hasta que se retomara el tema del Estado de los Altos", explicó Izás, resaltando que esta condición incompleta del monumento también se ha convertido en un símbolo del proceso histórico inconcluso que representa.




